El peligro del RB Leipzig: cuando las marcas toman el fútbol
  • El equipo de la compañía de bebidas energéticas triunfa en Alemania donde ha llegado al liderato lo que ha devuelto el debate acerca del papel que juegan las marcas en el fútbol actual y la influencia de éstas sobre el futuro de los clubes




Para muchos es un debate acabado mucho antes incluso de comenzar: el ejemplo del RB Leipzig como el gran peligro del mundo del deporte en general y del fútbol en particular, como ejemplo de lo que aquello de lo que hay que huir, la invasión del mundo del fútbol por las marcas comerciales, es como decimos algo que carece de sentido más si tenemos en cuenta que muy probablemente el fútbol actual (y el deporte en general) no se podría entender en la actualidad sin la figura de las marcas patrocinadoras. Pero una cosa es esa y otra muy diferente el cómo a golpe de talonario de una compañía comercial se puede crear, construir y diseñar un club llamado a ganarlo todo en pocos años con el riesgo de  romper lazos afectivos con la afición y con la sempiterna duda de ver cómo la amenaza de una venta del mismo para hacer negocio se cierne sobre su cabeza.

Red Bull te da alas



El RB Leipzig no es un equipo a la antigua usanza alemana. Nació allá por el año 2009 oculto tras los aires de grandeza de Dietrich Mateschitz, un enamorado del fútbol que, además, era el creador de la archiconocida multinacional Red Bull. Mateschitz compró al equipo cuando aún se llamaba SSV Markranstädt, un modesto equipo de la quinta división alemana, la Oberliga. Desde entonces, sus temporadas se cuentan por éxitos. Cuatro ascensos casi consecutivos para acabar jugando esta temporada, por primera vez en su historia, en la Bundesliga, una competición de la que, sorprendentemente (o quizás no tanto) se ha convertido en líder desplazando de esa posición al casi sempiterno Bayern.

Los 350.000 euros que Mateschitz gastó en comprar el SSV Markranstädt quedan en nada comparados con los más de 50 millones de euros que ya ha gastado esta temporada el multimillonario en el club para hacerlo líder, algo que ha generado no pocas antipatías en un país en el que no acaban de ver con buenos ojos la irrupción del nuevo rico del fútbol alemán.

Sorteando las leyes



Las rígidas leyes alemanas no han sido un obstáculo para que la marca se haya logrado abrir paso entre los grandes. Uno de los grandes (y primeros obstáculos) que tuvo que sortear fue el precepto normativo que impide que una multinacional cope más del 49% de las acciones del nuevo club. O dicho de otro modo: el 51% debe pertenecer a los socios. La marca eliminó esa norma con una estrategia legal que le ha dado todo el poder: elevó la cuota anual hasta los 1.000 euros lo que trajo como resultado que ahora mismo el club esté en manos tan sólo de 17 socios además de la marca comercial, casualmente, todos vinculados o aliados de la casa matriz.

El otro obstáculo, que una firma comercial pudiera dar nombre a un club, lo superó con otra estrategia de marketing igual de productiva para la compañía: sin eliminar las RB características que identifican a Red Bull, la compañía registró el club con el nombre de RB Leipzig, donde las RB corresponden "oficialmente" a RasenBall (Balompié de hierba).

El fútbol como estrategia



Todo ello ha permitido que el club acabe dando a la compañía lo que ésta en principio iba buscando: notoriedad, mediaticidad y repercusión. Aunque para ello haya tenido que renegar de la identificación original con la ciudad o con la afición, y aunque ello le haya generado ser uno de los equipos más odiados del fútbol bávaro.

Pero la compañía, como decimos, ya tiene su gran botín: tener una representación con fuerza dentro de una de las grandes ligas de fútbol que le de suficiente exposición a nivel mundial. No es nueva para nada la experiencia de Red Bull dentro del mundo del fútbol. Sus inicios datan del año 2005 cuando adquirió la totalidad del SV Austria Salzburgo, que pasó a llamarse Red Bull Salzburg, club referente desde entonces en el país austríaco donde ha ganado 10 ligas y 4 copas.

En la MLS es dueño absoluto de los New York Red Bull, una de las siete franquicias fundadoras de la MLS que ha contado entre sus filas con estrellas de la talla de Henry o Mattäus. En Brasil es dueño del Red Bull Brasil, fundado en 2007 y que se ah consolidado en la categoría A1 del Campeonato Paulista ascendiendo categorías de una forma meteórica.

El peligro del RB Leipzig: cuando las marcas toman el fútbol


El Leipzig es la culminación, hasta ahora, de un proyecto que gira en torno al fútbol pero que tiene como gran objetivo la difusión, exposición, notoriedad y mediaticidad de una compañía comercial a través del deporte. La mercantilización del fútbol elevada a su máxima expresión.

La compra de clubes de fútbol en los últimos años por multimillonarios con el objetivo de utilizarlos como vehículo para la máxima expresión de su propia marca ha llevado el debate al sector. La presencia de clubes como el Leicester el año pasado o el Leipzig este año está provocando la apertura de un debate ya durante largo tiempo previsto: el uso que las marcas hacen del deporte en general y del fútbol en particular. O dicho de otro modo, la compra del fútbol en sí, del sentimiento y la identificación con unos colores con una mercantilización total del mismo, y con un temor que sobrevuela los éxitos ahora cosechados: la venta del club cuando la marca de turno haya conseguido su objetivo.


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