Mino Raiola: la amenaza de Mendes que no gusta en los clubes
  • Jorge Mendes ha cedido el protagonismo en esta pretemporada a un polémico agente, Mino Raiola, que amenaza con derrumbar el imperio construido por el superagente portugués y que teme la figura de un representante capaz de dar la vuelta a todo para conseguir sus objetivos a precios multimillonarios para los clubes y bajo una forma de operar completamente diferente: no cree en los acuerdos representantes-jugadores




"Hay dos agentes de futbolistas que no me gustan en el mundo del fútbol. Y uno de ellos es Mino Raiola. Desconfié de él desde el mismo momento en el que le conocí". Son palabras de la autobiografía de Sir Alex Ferguson, uno de los grandes entrenadores de la historia del fútbol y que pueden definir el sentir general del sentimiento que profesan los grandes clubes hacia el que se está convirtiendo en la gran amenaza de Jorge Mendes en el mundo de la representación: el italo-holandés Mino Raiola. Pero, ¿qué se esconde tras el hombre que amenaza con derrumbar el fastuoso imperio de Mendes?

Mino Raiola: la amenaza de Mendes que no gusta en los clubes



Muy probablemente hasta este verano, el nombre de Mino Raiola fuera por completo desconocido para muchos de los aficionados al mundo del fútbol. Y sin embargo, dentro del sector, es uno de los agentes más temidos. Con una manera de actuar marcada por los escándalos, las declaraciones altisonantes y los movimientos multimillonarios en el traspaso de jugadores, Raiola va camino de convertirse en la gran amenaza del imperio fundado por el luso Jorge Mendes. Y para muestra un botón: solo con el traspaso de Paul Pogba al Manchester United, Raiola se ha embolsado una comisión que ha rondado entre el 25% y el 30% de toda la operación, pese a los esfuerzos del club británico por abaratar la misma.

Raiola es un agente de futbolistas que ha estado a la sombra de Mendes en los últimos años, unos años en los que precisamente se ha ido, en silencio, labrando la fama y la resonancia mediática que tiene en la actualidad. A pesar de ser uno de los principales agentes del mercado, Raiola reniega de la relación jugadores-representantes, basando su estilo, según ha reiterado en numerosas ocasiones a medios de comunicación, en relaciones en las que muestra a los jugadores qué puede hacer por ellos, lo que le trae no pocos problemas legales al no respetar esos acuerdos firmados entre futbolistas y agentes (en 2013 se ganó una denuncia en los tribunales por no respetar la alianza de Blaise Matuidi con su anterior agente).

La polémica por estilo


Frente a la postura mucho más comedida de Jorge Mendes, más afanado en alejarse de los focos en las negociaciones con los clubes, Raiola adopta una posición completamente diferente. Lejos de rehusar a la polémica, la busca, exponiendo a sus representados por todos los escaparates de clubes interesados posibles, aun cuando sepa ya cuál es el destino del jugador. Su estrategia tiene un fundamento fácil: a mayor número de clubes interesados, mayor es la demanda por el jugador y, por lo tanto, mayor el dinero que puede pedir por el traspaso.

Con unas comisiones multimillonarias, no le duelen prendas a la hora de sembrar la cizaña dentro de los clubes en los que militan sus representados, con declaraciones altisonantes como que su jugador merece un club mejor o que daría un mayor rendimiento en clubes de mayor prestigio. Esta estrategia necesita de la colaboración y del silencio cómplice de sus jugadores, que no dudan en dárselo conscientes de las habilidades de Raiola para negociar.

Esta manera de actuar le ha llevado a convertirse, sin discusión alguna, en el superagente del mercado esta pretemporada: en apenas tres semanas cerró los traspasos de Ibrahimovic, que a pesar de llegar libre consiguió una comisión de 8 millones de euros por firmar con el Manchester United, Mkhitaryan, también el United por 42 millones de euros y Paul Pogba, la super operación de esta pretemporada con más de 103 millones de euros. Raiola movió en 2015 hasta 286 millones de euros en traspasos, obteniendo unas comisiones que alcanzaron los 29 millones de euros. Sólo con la operación Pogba ha superado todo lo obtenido hace ahora un año en concepto de traspasos.

Y mientras, el agente más influyente del mundo, Jorge Mendes, observa en silencio. Ha visto como la notoriedad este año ha ido a parar a Raiola, un invitado no deseado en su fiesta del fútbol y al que ve como una verdadera amenaza para todo su imperio. El fútbol es un coto cerrado y tiene a sus dos máximos propietarios en las figuras de Mendes y Raiola. Más del 80% de las operaciones que se hacen hoy en el mercado pasan por ellos.
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