La noche loca de Lochte le deja sin el patrocinio de Speedo y Ralph Lauren
  • La decisión de las dos compañías de no continuar al lado de Lochte tras los altercados protagonizados el norteamericano y otros tres nadadores estadounidenses ha llevado la incertidumbre y el temor a la estrella de la natación ante la posibilidad de que dicha postura sea el inicio de una senda marcada por ambas compañías para el resto de patrocinadores oficiales




No se puede decir que la noche loca que el nadador norteamericano Ryan Lochte, con destrozo de una gasolinera y denuncia falsa de por medio, celebró en Río de Janeiro durante los Juegos Olímpicos, le esté saliendo barata al medallista olímpico, con unas consecuencias que quizás no calculó en su momento y que están afectando a su imagen personal, a su marca y, como no, a su propio bolsillo.

Una denuncia falsa



Si en algún momento Ryan Lochte, junto con Gunnar Bentz, James Feigen y Jack Conger pensaron que la decisión de mentir y montar como justificación un supuesto atraco falso fuera la mejor salida a su alocada noche en Río de Janeiro, se equivocaron al 100%.

La salida nocturna de los cuatro nadadores norteamericanos hace tan sólo unas noches acabó con una denuncia ante la policía de los deportistas olímpicos estadounidenses en la que declaraban haber sido atacados y robados por unos criminales en una gasolinera. Sin embargo, la investigación puesta en marcha por las autoridades policiales demostraron que habían sido ellos los responsables de causar destrozos importantes en una gasolinera de Río actuando, muy probablemente, bajo los efectos del alcohol.

De hecho, el vídeo de las cámaras de seguridad de la propia gasolinera demostraba que los nadadores estadounidenses, completamente ebrios, destrozaron el baño de la gasolinera y se negaron a pagar los daños causados, enfrentándose a cuantos afeaban su conducta.

La noche loca de Lochte le deja sin el patrocinio de Speedo y Ralph Lauren


Ante las evidencias, el más conocido de los cuatro nadadores, Ryan Lochte, fue el primero en entonar el mea culpa y admitir que habían sido los causantes de los destrozos y que habían sido obligados a abonar una importante indemnización por vandalismo por los daños del baño de la gasolinera. Lochte, en un intento por recuperar el daño que la historia estaba provocando a su marca, pidió disculpas en la cadena NBC estadounidense admitiendo haber sido un gran error y asumiendo toda la responsabilidad de los hechos. Sin embargo, dichas disculpas llegaron demasiado tarde.

Así, en el día de ayer, la compañía Speedo, uno de los principales patrocinadores personales del nadador, emitió un comunicado oficial en el que informaba que suspendía la contribución que realizaba al nadador norteamericano, afirmando que no podían "perdonar un comportamientoque puede perjudicar el valor de nuestra marca. Estamos enormemente agradecidos de los éxitos cosechados y deseamos, sobre todo, que sea capaz de aprender de esta experiencia". Speedo confirmó que donaría los 50.000 dólares del patrocinio de Ryan Lochte a la ONG Save The Children en Brasil.

El mismo camino tomó Ralph Lauren, que señaló que su acuerdo con el nadador estadounidense tan sólo era, de manera específica, para los Juegos Olímpicos de Río, y que la compañía no renovaría su contrato, dejando entrever en su decisión una clara influencia de los disturbios ocasionados por Lochte.

El asunto no es un tema baladí y tiene enormemente preocupado al nadador. No en vano, el estadounidense obtiene alrededor de un millón de dólares anuales procedente de sus patrocinadores y la senda abierta por Speedo y Ralph Lauren puede convertirse en un serio precedente a imitar por el resto de firmas patrocinadoras.


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