La encerrona del USOC y Nike pone de los nervios de Under Armour
  • La firma presidida por Kevin Plank estalla en cólera ante lo que consideran una estrategia perfectamente organizada por Nike y que ha tenido la necesaria colaboración del Comité Olímpico Estadounidense con uno de los grandes triunfadores de los Juegos Olímpicos de Río 2016: el nadador norteamericano Michael Phelps, auténtica historia viva de la natación mundial




Que el mundo del marketing deportivo es una competición paralela a la que estrictamente se desarrolla a nivel deportivo, una lucha en la que todo vale y en la que ninguna marca puede dar por sentado un triunfo aún cuando éste sea una realidad palpable, es algo que nadie dentro del sector y la industria del deporte puede ni tan siquiera llegar a poner en duda. La encerrona que el USOC, el Comité Olímpico Estadounidense y la firma norteamericana Nike, patrocinadora del mismo, han llevado a cabo en este sentido contra la que hasta el momento era la gran triunfadora dentro de los Juegos, la marca también norteamericana Under Armour, es un claro ejemplo de lo que hablamos.

Una victoria cantada antes de tiempo



En estos primeros días de competición en los Juegos Olímpicos de Río, si hay una compañía que ha sido capaz de hacerse con un nombre propio dentro del resto de marcas, englobadas a todas, tanto las que desempeñan el rol de patrocinadores oficiales de los Juegos como las que no, esa sin lugar a dudas ha sido la firma estadounidense Under Armour.

Y lo ha sido gracias al dominio incontestable del nadador norteamericano Michael Phelps, uno de sus grandes embajadores, que con sus medallas ha logrado llevar a la compañía con sede en Baltimore a una posición de privilegio en estos Juegos de Río en la continua batalla que las marcas comerciales libran desde hace años, desde que se dieron cuenta que el deporte es una inagotable fuente de negocios.

Con la misma moneda


Sin embargo, si algo demuestra casi a diario este sector, el del marketing deportivo, el de la industria del deporte, es que no hay tiempo alguno para la autocomplacencia. No valen descansos puesto que hasta el propio triunfo, indiscutible, de Phelps, y por lo tanto por extensión de Under Armour, puede ser aprovechado por tu mayor rival para sacar rendimiento propio al mismo.

Uno de los grandes temores dentro del mundo del marketing deportivo son los continuos ataques de los Non Sponsors, marcas comerciales no patrocinadoras oficiales de éste o aquél evento deportivo, a los derechos legítimamente ganados a base de talonario de los que sí son patrocinadores oficiales, lo que lleva a que los organizadores de dichos acontecimientos velen e impongan serias medidas correctivas para tratar de evitar los mismos.

Sin embargo, lo que no están sabiendo percibir esos non sponsors es el hecho de que esa misma estrategia puede volverse en su contra y que sean estos patrocinadores oficiales de dichos eventos, que no lo son a nivel personal de los atletas, reviertan la situación y adopten una postura completamente idéntica a la de ellos pero en este caso con sus representantes.

La encerrona del USOC y Nike pone de los nervios de Under Armour


Los ecos de la gesta de Michael Phelps aun resuenan en Río, lo que ha llevado a que no pocas publicaciones, digitales y escritas, lancen al mercado importantes reportajes y entrevistas con el nadador estadounidense. Una de ellas, quizás la de más postín, la concedida a la prestigiosa Sports Illustrated, que adorna su última portada con las medallas obtenidas por el nadador en los Juegos de Río.

Hasta aquí pudiera parecer todo normal sino fuera por un detalle, una clara encerrona organizada por la firma estadounidense Nike y que ha contado con la necesaria y consentida colaboración del Comité Olímpico Estadounidense, y que ha puesto de los nervios a los directivos de Under Armour nada más ver la misma.

Así, en dicha portada, se puede ver a Michael Phelps junto con otras dos triunfadoras estadounidenses de los Juegos de Río, portando las medallas obtenidas en la competición pero con un pantalón de chandal Nike con el logotipo del swoosh bien visible.



Phelps, como integrante del Equipo Olímpico Estadounidense, está obligado a lucir indumentaria Nike, patrocinadora oficial del mismo, pero sólo en competiciones oficiales, no fuera de ellas. Sin embargo, en dicho reportaje aparece luciendo el logotipo de Nike, lo que le ha originado una exposición multimillonaria a la firma que ha su vez ha supuesto el enojo de Under Armour.

La compañía presidida por Kevin Plank rápidamente ha exigido explicaciones a la revista y al propio Comité Olímpico USA. Y en ambas, la respuesta es superflua. En el caso de la primera, porque según su versión, ellos se han limitado a fotografíar a la estrella con la ropa que les han suministrado. En el caso del USOC, porque el silencio ha sido la respuesta dada lo que alienta la postura de aquellos que piensan que todo ha sido una encerrona perfectamente organizada por Nike y que ha contado con la necesaria colaboración del Comité Olímpico Estadounidense.

En Under Armour acaban de probar de su propia medicina. Y se han dado cuenta que, aunque todo un remedio para una cura de humildad, amarga, lo que viene a demostrar que en el mundo del marketing deportivo no hay tiempo, como decimos, para la autocomplaciencia.


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