Boris Berian: el David que tumbó a la todopoderosa Nike
  • Un juez federal rechaza la demanda interpuesta por la firma estadounidense contra el joven atleta norteamericano y permite al mismo firmar con New Balance ante el asombro de la marca del swoosh




Junio de 2016. Marketing Deportivo MD trae en portada el que probablemente es uno de los casos de patrocinio deportivo  a nivel personal más importantes del año pero al que la mayoría de medios deportivos ni tan siquiera menciona: el campeón del mundo en pista cubierta de los 800 metros lisos, un joven norteamericano de apenas 23 años llamado Boris Berian, se convierte en el protagonista inesperado de una extraña historia que amenaza con dejarle sin Juegos Olímpicos y que le enfrenta a la todopoderosa Nike por una cuestión meramente legal en su nueva relación con la también firma estadounidense New Balance. Hoy, casi un mes después y tras una ardua y dura batalla legal contra una de las firmas más importantes del mundo, Boris Berian ha salido victorioso de la contienda para convertirse en el nuevo David que derrotó a Goliath.

Nike no paga traidores



La historia de Boris Berian es relativamente simple y sencilla, muchos hablan que es la extrapolación del fenómeno Linsanity que hace ya algunos años invadió la NBA con Jeremy Lin al frente, trasladado al mundo del atletismo.

Boris Berian es un prometedor atleta estadounidense que hace unos meses decide abandonar los estudios y ponerse a trabajar en un McDonalds para tratar de costearse su preparación como atleta profesional. Durante varios meses su cama es el sofá de un amigo y entre turnos en su nueva empresa, Berian trata de obtener la mejor forma posible para convertirse en un atleta de éxito.

Su vida cambia cuando hace ahora unos meses de manera inesperada rompe todos los pronósticos y se proclama Campeón del Mundo de Pista Cubierta en la especialidad de los 800 metros lisos, convirtiéndose en uno de los primeros campeones del mundo en no contar con patrocinador propio. Rápida como siempre, Nike sale al paso y consigue firmar con el deportista hasta finales de Diciembre del año pasado. A la conclusión de su acuerdo, New Balance ve el enorme potencial de atleta y pone encima de la mesa un contrato que, con incentivos, lleva a los 400.000 dólares en apenas tres años, cifra que podría dispararse hasta los 600.000 dólares en caso de alcanzar una serie de objetivos.

Con su nuevo contrato recién firmado bajo el brazo, Berian comprueba como la todopoderosa Nike se entromete en su futuro interponiendo una demanda legal por la que solicita la suspensión de la participación del atleta en cualquier prueba deportiva por incumplimiento unilateral de contrato, impidiéndole en principio participar en las pruebas de selección norteamericanas para Río 2016. Nike basa su demanda en que el deportista jamás informó de la oferta de New Balance a la compañía, impidiendo así ejercer el derecho de tanteo que la marca estaba dispuesta a haber ofertado. En realidad, lo que subyacía era un intento de Nike de evitar una fuga de jóvenes (y no tan jóvenes) promesas del atletismo mundial del catálogo de Nike a marcas rivales.

Boris Berian: el David que tumbó a la todopoderosa Nike



Sin embargo, la historia de la Cenicienta en el mundo del atletismo estaba condenada a tener final feliz. Los tribunales consideraron que la oferta que había puesto encima de la mesa Nike para retener al deportista era claramente insuficiente y, en todo caso, mucho más baja que la ofertada por New Balance. Es decir, no se producía literalmente una igualada de la oferta hecha por New Balance sino más bien al contrario: Nike también le ofertaba esas cantidades pero en lugar de con pluses por incentivos con una serie de cláusulas muy condicionantes en las que obligaba al deportista que, para obtener esas remuneraciones debía alcanzar una serie de éxitos. En caso contrario sería penalizado y cobrado cantidades muy inferiores a las básicas desde las que se partía en el contrato con New Balance.

El Tribunal rechazaba así la demanda interpuesta por Nike y daba vía libre a que Boris Berian firmara con New Balance, cosa que ha hecho en las últimas horas, y además pudiera participar en las pruebas de selección para #Río2016 del equipo norteamericano de Atletismo. Pero sobretodo, la decisión del tribunal abría una importante vía de agua en la línea de flotación de Nike, que ve como su intento no ya de retener al atleta en su catálogo sino de lanzar un mensaje a las nuevas promesas del atletismo norteamericano y mundial de estar dispuesta a todo, incluso llegar a los tribunales, para defender sus intereses sufría un importantísimo golpe con la decisión final en el caso Boris Berian, el nuevo fenómeno del atletismo estadounidense. La nueva "Linsanity" del deporte norteamericano.

Momento de la firma de Boris Berian con la marca New Balance


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