El camisón de Nike enfada a Serena
  • Después de la polémica surgida hace apenas una semana sobre los potenciales uniformes que Nike había diseñado para Wimbledon y utilizado en los torneos previos, la realidad es bien distinta con unos uniformes mucho más arriesgados y polémicos que han levantado las quejas de la propia Serena Williams, la mayor embajadora de Nike a nivel mediático




Informábamos de ello hace tan sólo una semana. La multinacional norteamericana Nike se había encontrado un importante obstáculo en su estrategia de comunicación en un torneo tan sumamente pulcro y estricto en cuanto a sus normas de protocolo y comportamiento, tanto para espectadores como para jugadores, como es el de Wimbledon. Así, la obligatoriedad de jugar de blanco provocaba que las marcas hilaran muy fino en sus estrategias de marketing para dicho torneo para tratar de presentar los uniformes más llamativos, dentro de lo posible y siempre bajo la observancia de estas normas, que les permitiera convertirse en el foco de atención mediática en el mismo. Y a buen seguro que Nike, aunque presumiblemente muy a su pesar, ha conseguido su objetivo.

Nike se mete en un lío de faldas en Wimbledon



Fruto de ese interés de las grandes marcas por llamar la atención, la firma estadounidense Nike, quizás la más importante del sector, puso en marcha para la edición de este año una arriesgada estrategia que consiguió, aunque haya sido por la polémica que ha levantado, convertirla en el foco de atención de los medios de comunicación y de las redes sociales en el Reino Unido.

Así, la compañía norteamericana presentó unos diseños para sus embajadoras con una características común: acortó tanto las faldas que muchas de ellas, las propias representantes, pusieron el grito en el cielo hasta el punto de solicitar y obligar a la marca a rectificar dichos diseños. Y a pesar de que los mismos pasaron todos los filtros y cumplieron con las exhaustivas normas que imponen los organizadores, en esta ocasión fueron sus propias tenistas las que han obligado a la marca a rectificar antes del inicio del torneo.

No era una mera cuestión estética. Según las jugadoras (las embajadoras de Nike en este torneo llegan a las dos decenas), lo corto de la falda hacía que durante el juego las mismas llevaran su vuelo hasta por encima de la cintura, obstaculizando con ello su juego e impidiendo sacar su máximo rendimiento.

El camisón de Nike enfada a Serena


La petición de esas tenistas respecto a la indumentaria que Nike había preparado para los torneos de preparación para Wimbledon bien pudieron parecer haber sido escuchadas por la firma estadounidense pero nada más lejos de la realidad, una realidad bien distinta en la que Nike ya tenía argumentada y estructurada una estudiada estrategia que llevaría aún más allá la notoriedad de la firma durante el transcurso del torneo.

Así, si polémica como decimos generaron esas indumentarias previas, mucha más han generado la que definitivamente son los uniformes que se pueden ver durante el torneo recién comenzado: una especie de "camisón" que lucen las jugadoras, excesivamente corto según las mismas y que durante el juego deja al descubierto gran parte de su cuerpo, algo que ha indignado profundamente a las tenistas.

Serena Williams, actual número uno del mundo dentro del tenis femenino y una de las mayores embajadoras de marca de Nike ya ha advertido a la compañía que se niega a jugar con dicha indumentaria, un uniforme que ya ha debutado en el torneo de la mano de la checa Lucie Safarova, lo que ha provocado una importante crisis de reputación de marca no sólo entre esas embajadoras de la firma sino a nivel de redes sociales, unas redes en las que se ha levantado una enorme polémica que en todo caso no deja en muy buen lugar a la marca estadounidense.


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