La elección de Tokyo 2020, bajo sospecha
  • Hasta 1,3 millones de euros se habrían ingresado en una cuenta corriente de los Diack días antes de que concluyera el proceso de elección por el que se designó qué ciudad iba a albergar los Juegos Olímpicos del año 2020 y que finalmente recayeron en la ciudad de Tokyo




Marzo de 2015. Marketing Deportivo MD informa en exclusiva de las cada vez más crecientes sospechas existentes dentro del sector acerca de la limpieza en el proceso de adjudicación seguido en el Comité Olímpico Internacional de los Juegos Olímpicos de los años 2016 y 2020. Hoy, casi dos meses después, esa sospechas van cogiendo fuerza, sobretodo en el caso de la candidatura japonesa.

Las designaciones de Rio y Tokyo como sede, bajo sospecha



La sombra de la sospecha y de la incertidumbre volvía a sobrevolar el mundo del deporte el pasado mes de marzo. Y en aquella ocasión en un organismo que, hasta el momento, había logrado salvarse de cuantas acusaciones por fradue y posible corrupción se habín podido plantear sobre el mismo en el pasado. Sin embargo, Fiscalía Nacional Francesa vio hace apenas un par de meses indicios suficientes como para iniciar una investigación ante las sospechas que existían en la limpieza que debería haber reinado en el proceso de la designación de Río y Tokyo como sede de los Juegos Olímpicos de este mismo año 2016 y del año 2020 respectivamente.

Ante aquella información, a la que tuvo acceso Marketing Deportivo MD, fuentes del Comité Olímpico Internacional se defendió argumentando que, hasta el momento, no existía ninguna prueba que viniera a demostrar la veracidad de tales sospechas, asegurando que desde el COI se pondrían a la entera disposición de la justicia francesa para tratar de esclarecer, lo antes posible, una situación que podía comenzar a pasarle factura en su relación con sus principales patrocinadores.

Un pago injustificable



Pues esa prueba a la que se agarraba dicho Comité Olímpico Internacional por su falta de existencia o demostrabilidad de la misma, de dicha existencia, como argumento para rechazar todas las acusaciones de corrupción que pudieran existir al respecto, se ha convertido en la principal arma arrojadiza ahora a dicho Comité.

Así, según ha informado el diario británico The Guardian, los defensores de la candidatura olímpica de Tokyo habrían ingresado hasta 1,3 millones de euros en una cuenta corriente relacionada con el Comité Olímpico Internacional y que habría levantado serias dudas sobre la limpieza existente en el proceso de designación de la sede de los Juegos Olímpicos del año 2020.

Dicho ingreso se habría realizado durante la carrera por albergar los Juegos Olímpicos de dicho año en una cuenta ligada al hijo del senegalés Lamine Diack, ex-presidente de la Federación Internacional de Atletismo y uno de los miembros del Comité Olímpico Internacional entre los años 1999 y 2013.

Los ingresos de dichas cantidades se habrían efectuado por personas vinculadas con la candidatura de Tokyo 2020, o entidades que actuaban en su nombre, a la cuenta de la compañía Black Tidings, vinculada íntimamente a Papa Massafa Diack, hijo de Lamine Diack.

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