El Madrid planea vender a James Rodríguez ante el fracaso de la Jamesmanía
  • En el club blanco creen que es el momento adecuado para dar salida a un jugador que llegó como la gran esperanza deportiva del Real Madrid, corroborada por una excepcional primera campaña, pero que ha acabado siendo una de las grandes decepciones del Real Madrid en esta segunda temporada.

  • El decepcionante rendimiento del colombiano en lo que va de campaña repercute de manera negativa en la imagen de marca del jugador hasta el punto de que se ha convertido en la principal amenaza para la Jamesmania, la estrategia diseñada para multiplicar de manera exponencial la capacidad comercial del futbolista colombiano.




Desde hace varios meses corre por los pasillos de la planta noble del Real Madrid un incesante rumor que tiene muchos visos para ser finalmente noticia: en el seno del club blanco creen que la etapa del colombiano James Rodríguez en la plantilla madridista ha llegado a su fin. Y si bien el pobre rendimiento deportivo podría ser considerado como el principal argumento para su salida, es el fracaso de la Jamesmanía, el perfecto plan de marketing concebido para el colombiano desde su desembarco en la entidad española, es el principal motivo que ha acabado de convencer a los miembros de la junta directiva blanca y a los integrantes de la parcela técnica de la necesidad de mover ficha para facilitar la salida del jugador cafetero de la entidad madridista.

Segundo año aciago



Tras una primera etapa excepcional del jugador colombiano en las filas del Real Madrid, la segunda campaña en el cuadro blanco ha acabado con las expectativas que se tenían puestas sobre el mismo. Lesiones, sanciones y, sobretodo, una acuciante falta de rendimiento sobre el terreno de juego, ha motivado que esas esperanzas que se tenían en James Rodríguez hayan acabado por transformarse en temores acerca del futuro del jugador en el seno de la entidad presidida por Florentino Pérez.

A todo esto, hay que sumarle una preocupante vida nocturna que presuntamente el jugador estaría llevando en Madrid y que, indudablemente, influiría en el rendimiento del jugador cada jornada, muy mermado con respecto a la temporada anterior. Todo ello ha llevado a los dirigentes blancos a comenzar a plantearse una salida más que inmediata al término de la presente campaña, bien en forma de traspaso bien incluyendo al colombiano en alguna operación de compra de algún jugador interesante para el Real Madrid, con el único objetivo de recuperar parte de los 80 millones de euros que la entidad merengue invirtió hace apenas dos años en su adquisición, un precio muy superior al actual valor de mercado del jugador cafetero.

El Madrid planea vender a James Rodríguez ante el fracaso de la Jamesmanía


Pero si hay un elemento que puede influir de manera decisiva en la postura a adoptar por la entidad blanca ese no es otro que el fracaso en el que se ha convertido la Jamesmanía, un perfecto plan de marketing que pretendía convertir al jugador colombiano en autosuficiente para poder amortizar en parte la gran inversión realizada por el Real Madrid para su adquisición.

Antes de su llegada en 2014 al Real Madrid, James Rodríguez era poco menos que un desconocido en España. Sin embargo, su fichaje por el club presidido por Florentino Pérez catapultó al jugador desde el punto de vista comercial y mediático hasta el punto de articularse en torno a él una orquestada y estudiada planificación para desatar la Jamesmanía en todo el mundo.

Rodríguez llegó al club blanco de la mano del superagente Jorge Mendes, un empresario que no descuida para nada el aspecto comercial de sus representados. Para mayor énfasis, llegaba asesorado por uno de los gurús del marketing y la representación de artistas en Colombia: el archiconocido Fernán Martínez, que fue en su día manager de artistas como Juanes o Julio Iglesias y que tiene un entramado de representación que asesoró, a través de su hijo, a la actriz Sofía Vergara antes de su salto a Hollywood o que logró llevar a Paul McCartney a Colombia en 2012.

El Madrid supo ver en su llegada un enorme potencial comercial que trató de impulsar por todos los medios consciente de que ello repercutiría positivamente en el club madridista toda vez que se quedaba con el 50% de los derechos de imagen del jugador, por lo que el incremento de sponsors en el catálogo de patrocinadores oficiales del colombiano era poco menos que una cuestión de estado sí o sí. Noticias sobre nuevos patrocinadores que fichaban al colombiano como nuevo embajador o el bulo de las camisetas vendidas en apenas 48 horas colaboraron a la hora de construir una marca que fue excelsamente explotada en su primera temporada, ayudada por el gran rendimiento del futbolista.

El objetivo era claro: crear la Jamesmanía para que generara, a su vez, más Jamesmanía, un plan que ahora está prácticamente en el ostracismo visto el cariz que han tomado los acontecimientos. Un plan que puede ser la puntilla a la permanencia de James Rodríguez en el Real Madrid.




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