El naming del Camp Nou rebaja las exigencias del Barça a Qatar
  • La valoración del naming del estadio, inicialmente estipulada en unos 200 millones de euros, se ha revalorizado hasta alcanzar casi los 300 millones según los informes presentados por varias consultoras a quiénes el club habría encargado un primer sondeo del mercado al respecto.

  • Este hecho va a amortizar en cierto modo el enorme golpe que para las arcas azulgranas va a suponer el tener que rebajar sus exigencias con Qatar si el club quiere, finalmente, desbloquear la situación




Con muchas menos pretensiones y con un plan de negociación más modesto en cuanto a cifras a exponer. Esas han sido las consecuencias básicas de haber roto en su momento el preacuerdo que tenía pactado con Qatar Airways los responsables del FC Barcelona justo antes de la celebración de las elecciones presidenciales, y que fue roto de manera unilateral por la actual junta directiva tras exigir al emirato árabe una mayor contraprestación económica.

El tiempo se pone del lado de Qatar



La historia es conocida por todos. El FC Barcelona, de la mano de su actual presidente, alcanza un importante preacuerdo con Qatar para renovar su relación comercial con el club. Las cifras, muy importantes: 60 millones de euros anuales, casi el doble de lo que obtiene ahora y, además, obtener la liberación de la camiseta de entrenamiento, una concesión a la que accede Qatar ante las malas encuestas que la vinculación con el país árabe daban entre los aficionados durante el proceso electoral.

Tan sólo faltaba que a la conclusión de dicho proceso, la nueva junta directiva diera el visto bueno al pacto y se sellara la ampliación por la que Qatar Airways continuaría siendo patrocinador comercial de la camiseta del club. Sin embargo, todo cambió. La excepcional campaña realizada por los azulgranas la pasada temporada armó de valor a Bartoméu y sus directivos para presentarse en Doha exigiendo unas cifras mucho mayores ante la supuesta presencia de ofertas de otras marcas y compañías comerciales dispuestas a ofrecer más dinero.

Desde Qatar consideran inaceptable la rutpura del pacto y piensan, como así parece haber sido, que todo no es más que un farol de los dirigentes del club azulgrana para obtener más dinero y convertir a la camiseta del Barça en la mejor pagada del mundo por este concepto, superando a la relación que tienen el United y Chevrolet. Hasta tal punto es así, que desde Qatar se dan por cerradas las negociaciones y se comienzan a buscar alternativas al patrocinio del FC Barcelona dentro del mundo del fútbol, algo que en Can Barça no parece preocupar demasiado a pesar de los contactos que QSI comienza a tener con representantes del PSG parisino y del Bayern alemán.

El naming del Camp Nou rebaja las exigencias del Barça a Qatar



Sin embargo, todo cambia esta semana. Las dudas que tenía el Barcelona de que esa "amenaza" de Qatar de negociar con otros clubes fuera cierta se hacen realidad cuando el Bayern y QSI anuncian el acuerdo alcanzado para que el único aeropuerto comercial de Qatar, el Doha Airport, se convierta en patrocinador oficial de la camiseta de entrenamiento del club alemán a cambio de 15 millones de euros anuales. A partir de aquí, las prisas son las protagonistas en el FC Barcelona.

Ese mismo día una delegación del FC Barcelona sale rumbo a Doha para tratar de retomar unas negociaciones que dejan en evidencia al club con respecto a esas otras ofertas económicas que decía tener. Se hace a partir de aquí perentorio retomar el diálogo aunque desde el FC Barcelona saben que ahora es Qatar el que tiene la voz protagonista en el asunto. Para colmo de los azulgranas, se filtra a la prensa que el actual contrato con Qatar Airways recoge una cláusula con el derecho de tanteo de QSI. Esto es, podrá igualar la mejor oferta que tenga el club y quedarse como patrocinador principal. Y esa mejor oferta, en la actualidad no son ni 75, ni 65 ni tan siquiera los 60 millones que tenía pactados en un principo con Qatar. A duras penas alcanza los 50 millones de euros anuales.

Con esta premisa parte dicha delegación con la intención no sólo ya de negociar a la baja sino además sabiendo que muy probablemente, y en el mejor de los casos, Qatar abonará como mucho esos 60 millones pactados antes de las elecciones si finalmente decide volver a negociar con los azulgranas.

En el Barça son conscientes de que han dado muchos pasos en falso en estas negociaciones y que sólo las enormes previsiones para otro contrato, el del naming del Camp Nou, valorado inicialmente en unos 200 millones de euros pero que después de varios informes se ha logrado aumentar hasta los 300 millones de euros, vendrán a compensar la falta de ingresos procedentes del acuerdo con Qatar, un incremento en la valoración del naming que ahora va a permitir a los emisarios del Barça poder acceder a la negociación a la baja que pone encima de la mesa Qatar para continuar.


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