Under Armour ataca a Nike en pleno Oregon
  • Uno de los objetivos de Under Armour, instalarse en Portland, sede de Nike, ha visto como la última estrategia de Under Armour ha catapultado a la firma hacia la consecución del mismo a pesar de la indignación de Nike, que ha girado todas las críticas hacia las autoridades locales que no han tenido en cuenta la relación que desde hace años mantenían entre ambas partes




Estamos habituados a las múltiples batallas que dentro del sector y la industria del deporte están librando en los últimos años dos de las firmas de ropa deportiva más importantes del mundo: Under Armour y Nike. Sin embargo, hace tan sólo un par de días la firma de Baltimore ha cruzado una delgada línea roja que separaba el deporte de otros ámbitos para atacar a Nike en pleno corazón de la compañía norteamericana: Oregon.

Under Armour ataca a Nike en pleno Oregon



Uno de los grandes objetivos de la multinacional presidida por Kevin Plank ha sido, desde hace meses, tratar de abrir una importante oficina en pleno Portland, lugar donde tiene la sede la propia Nike, a fin de invadir territorio enemigo y atacar a la firma del swoosh en su propio territorio. Y parece que el primer paso ya lo ha dado la firma presidida por Kevin Plank.

Y no hemos de buscar el mismo en una estrategia comercial o de ventas. Under Armour ha ido mucho más allá y ha puesto en marcha una iniciativa que probablemente haya despertado mucha más indignación en Nike que cualquier otra campaña de marketing. La firma de Baltimore ha llegado a un acuerdo con las autoridades locales para renovar y reformar el mítico Duniway Park, uno de los puntos de encuentro de los aficionados al running y al atletismo en la ciudad de Portland, firmando un acuerdo para aportar fondos suficientes para renovar las maltrechas instalaciones y el estado de la pista por donde corren los aficionados todos los días.

Un ¡zas! en toda la cara de Nike


Pero el acuerdo esconde mucho más: una de las principales consecuencias del mismo es la retirada del mítico reloj gigante que está en el parque regalo de Nike, que promociona su marca en él y que Under Armour ha exigido sea eliminado para poner otro promocionando a la marca de Baltimore.

El gesto en sí, toda la estrategia, no ha sentado excesivamente bien a los norteamericanos de Nike que ha contratacado afirmando una falta de cortesía por parte de las autoridades locales total y absoluta, más teniendo en cuenta que Nike ha estado manteniendo las instalaciones durante años. Sin embargo, desde dichas autoridades han recordado a Nike que su relación entre ambas concluyó en el año 2000, momento desde el cual Nike apenas ha hecho aportaciones para el mantenimiento de las pistas.

Con ello, Under Armour ha dado un paso de gigante al instalar su propia Pica en Flandes en pleno corazón de Nike, lo que ayudará y mucho en su estrategia de expansión en la propia sede de Nike con la próxima apertura de oficinas principales.

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