LeBron profana el santuario de Rose
  • El crack de los Cavs ha visitado recientemente el Simeon Academy, el instituto del que salió uno de los máximos embajadores de la multinacional alemana adidas, un gesto que ha llamado poderosamente la atención dentro del sector y que ha logrado elevar aún más el logotipo de Nike por encima de adidas en el baloncesto USA




En un mundo tan sumamente profesionalizado como el de la industria del marketing deportivo, cualquier guiño, cualquier gesto, por pequeño que éste sea, puede ser considerado, convenientemente utilizado, como un verdadero triunfo frente a tus rivales siempre que el mismo haya sido acertadamente utilizado dentro de una estrategia tendente a la consecución de dicho fin. De igual manera, se puede también señalar que la inacción en este sentido puede traducirse en una oportunidad puesta en bandeja para las firmas rivales que, a buen seguro, sí sabrán y querrán aprovechar la invitación que se les hace al respecto. Esto es, en resumen, lo que ha ocurrido hace tan sólo unos días en un escenario como la NBA con dos de las grandes estrellas del torneo, LeBron James y Derrick Rose, y consecuentemente, con dos de las principales firmas de ropa deportiva del mundo, Nike y adidas.

Vasos comunicantes



No corren buenos tiempos para adidas. Al menos en lo referente al universo NBA y, al menos, en lo concerniente al caso particular de la que es considerada por muchos como una de las inversiones más ruinosas y menos rentables en la que jamás haya incurrido en toda su historia la multinacional alemana: la firma de su acuerdo con Derrick Rose, un jugador que estaba llamado a ser uno de los grandes referentes dentro de la NBA (de hecho fue elegido MVP en el año 2011, lo que aceleró su contratación por adidas) pero que una oleada de lesiones, salpicada por auténtica mala suerte, ha llevado a la marca a tener al que iba a ser su punta de lanza contra Nike en el baloncesto más tiempo alejado fuera de las canchas que sobre las pistas de juego.

Esta situación ha sido aprovechada por Nike para poner aún mayor tierra de por medio en un mercado, el de la NBA, ampliamente dominado por la firma del swoosh o por su filial, Jordan, en una suerte de vasos comunicantes que propiciaba que, cada lesión de Rose, fuera un nuevo impulso para la marca Nike en el sector.

LeBron invade el santuario de Rose



Pero hay veces que no todo se reduce a la mala suerte. En muchas ocasiones, la dejadez o la falta de visión a la hora de aprovechar las situaciones que se presentan en el día a día provoca que las mismas puedan ser utilizadas, de manera paralela, por tu gran rival, lo que provoca que esa oportunidad para dar un toque de atención sea devuelta, cual efecto boomerang, a tu propia marca precisamente por esa falta de acción.

Hace tan sólo unos días, la firma nortamericana Nike organizó un acto con su gran referente dentro de la NBA, LeBron James, en un pequeño instituto de los Estados Unidos, el Simeon Academy de Chicago, del que han salido grandes jugadores de baloncesto como el mítico Ben Wilson, que llevó a los Wolverines de Michigan a su primer campeonato estatal en la década de los 80 o Jabari Parker, alero de los Milwaukee Bucks en la actualidad.

Pero si hay un nombre propio que haya salido y triunfado como ningún otro en el universo NBA hasta el punto de ser nombrado incluso MVP hace ahora cuatro años, ese no es otro que Derrick Rose, el base de los Chicago Bulls, ahora en boca de todo el mundo por sus continuas lesiones, y que dio sus primeras lecciones de baloncesto en el pabellón de dicho instituto.

Que mejor estrategia que poner en marcha una verdadera acción de marketing en casa del máximo embajador de tu gran rival encabezada por LeBron James y con Nike y su logotipo presente en todo el instituto. El hecho de ver desplegarse con toda su fuerza el swoosh de Nike con LeBron a la cabeza en el recinto causó estupor a más de un incondicional de adidas y de Rose.

En descarga de los alemanes, quepa decir que Nike tiene una relación de años con el Simeon Carrer Academy, lo que le facilita la puesta en marcha de este tipo de estrategias. Pero precisamente la existencia de esta relación es la que más fuertemente golpea a adidas. Como decíamos al comienzo, una oportunidad pasada puede ser aprovechada por tu máximo rival para asestar el golpe que tú no has sabido poner en práctica en el momento adecuado. Igual que Nike ha elegido a Lebron para llamar la atención (todo el mundo habla de la profanación del santuario de Rose por parte de Nike, obviando que Nike es la firma que patrocina al instituto desde hace años), adidas podría haber aprovechado esta última circunstancia, la relación que mantiene la marca del swoosh con el Instituto para organizar una visita casual de su máximo embajador, Derrick Rose, al instituto que le vio crecer como estrella del baloncesto y aprovechar para inundar el recinto de sus conocidas tres bandas.



Si te ha gustado el artículo síguenos en Twitter @marketingdeport

Participa y comenta esta noticia

 
Top