El Mundial 2006 puede dejar a adidas sin Alemania
  • El nuevo escándalo que salpica a la FIFA, que tiene a Alemania y a la DFB en pleno centro de la polémica por la supuesta obtención de la organización del Mundial 2006 a cambio de sobornos valorados en más de 5 millones de euros puede provocar un serio parón en las intenciones de la marca alemana adidas de prolongar su relación con la DFB durante diez años más por el posible daño a su imagen que la misma pudiera generar




La noticia saltó a la prensa hace tan sólo un par de meses y rápidamente colapsó las portadas de medios de comunicación y copó el protagonismo en redes sociales: la multinacional alemana adidas ponía encima de la mesa de la Federación Alemana de Fútbol hasta 1.000 millones de euros por un contrato durante los próximos 10 años con el objetivo de ahuyentar a la misma de los cantos de sirena que llegaban a la DFB de su gran rival Nike y que amenazaban con dejar a la firma alemana sin uno de sus grandes valores dentro del mundo del fútbol. Ahora, tan sólo algo más de un mes después, puede que no sea necesario ni la presión de Nike para que la marca de las tres bandas no acabe renovando finalmente con la DFB.

¿Compró Alemania la organización del Mundial 2006?



La noticia saltaba hace tan sólo unos días. En medio del escándalo de corrupción que salpica a la FIFA se conocía otro capítulo más de un interminable libro que aún no se sabe muy bien como finalizará. Así, la propia FIFA fue la encargada de anunciar que sus abogados investigarán las serias acusaciones que recaen sobre Alemania y la Federación Alemana de Fútbol que acusan a las mismas de haber obtenido la organización del Mundial del año 2006 mediante el pago de sobornos.

La acusación principal procede de un reportaje publicado en la revista Der Spiegel donde se expone que se creó un fondo de unos 5 millones de euros de la época para conseguir el respaldo de hasta cuatro de los 24 votantes del Comité Ejecutivo que en el año 2000 fueron los encargados de determinar cuál sería la sede del Campeonato del Mundo FIFA de seis años después, un procedimiento en el que también habría estado inmersa la propia adidas a través de su ex presidente ejecutivo, Robert Louis Dreyfus, fallecido en 2009, motivo por el cual la marca, con más motivo, quiere poner tierra de por medio. El propio canciller alemán Frank-Walter Steinmeier solicitó el pasado sábado a la Federación Alemana que aclare lo antes posible este turbio asunto.

El Mundial 2006 puede dejar a adidas sin Alemania



Pero como ocurre en todo este deporte actual tan sumamente profesionalizado, la repercusión de este nuevo escándalo dentro del escenario FIFA puede propiciar un serio contratiempo en otro ámbito completamente diferente: el del marketing deportivo. Y una de las principales afectadas en este sector no es otra que la multinacional alemana adidas, que ha visto como este nuevo escándalo en el que está implicada la DFB puede suponer un importante obstáculo en sus intenciones de renovar con la Federación Alemana durante otros diez años más y detener, de este modo, uno de los grandes objetivos y aspiraciones de Nike: conquistar Alemania.

La marca alemana se encuentra en la actualidad en un enorme debate interno que se vive en su propia estructura por el tibio posicionamiento en el que se ha ubicado en el escándalo FIFA y su apoyo, casi incondicional, a Joseph Blatter, cuando la mayor parte de grandes sponsors de FIFA han optado por exigir la dimisión del dirigente suizo. Esa ambigua postura ha provocado que desde dentro de la propia firma, como decimos, se hayan comenzado a escuchar voces discordantes hacia una posición que, según esta corriente, puede traerles consecuencias muy negativas a la firma, por lo que abogaban (y aún continúan luchando por ello) porque la marca se uniera al bando crítico de sponsors con la gestión de Blatter.

Y mientras en adidas se dirimía una dura batalla interna entre los partidarios y los detractores de Blatter, desde la propia Alemania surge un nuevo escándalo, el de los sobornos del Mundial 2006, que tiene a la DFB como principal protagonista y que podría generar unas consecuencias casi tan importantes como impredecibles. Ello ha provocado que en la marca comiencen a debatir ahora si es conveniente arrojar más gasolina al fuego de su ambigua y nada definida posición en el escándalo Blatter para unir un apoyo más, en esta ocasión, a la DFB, renovando con la Federación Alemana inmersa en un escándalo sin precedentes y a la que está dispuesta a ponerle encima de la mesa un contrato de 1.000 millones de euros por 10 años de duración para evitar que la misma firme con Nike. Un duro golpe que jamás hubiera imaginado la marca alemana: que la ruptura con uno de sus principales valores pudiera venir desde la propia Alemania y la DFB.

Si te ha gustado el artículo síguenos en Twitter @marketingdeport

Participa y comenta esta noticia

 
Top