4 grandes estrellas de la mercadotecnia que fueron rechazadas por sus marcas
  • LeBron James, Michael Jordan, Leo Messi o Stephen Curry son cuatro grandes ejemplos de estrellas del deporte y la publicidad rechazados en su momento por firmas de ropa deportiva rivales a las que ahora visten y de las que ahora son sus principales embajadores




Lo traíamos ayer en portada: Keylor Navas, uno de los grandes protagonistas de este inicio de temporada en el Real Madrid por sus enormes actuaciones tanto a nivel nacional, en La Liga BBVA, como a nivel internacional, en sus compromisos en Champions, pasaba a engrosar la lista de los grandes errores cometidos por las firmas y marcas comerciales a la hora de renunciar a deportistas que pasaron a convertirse en estrellas del mundo de la publicidad bajo el paraguas de su marca rival. Pero no es el único. En Marketing Deportivo MD mostramos los cinco grandes errores de las marcas comerciales con estrellas consagradas.

4 grandes estrellas de la mercadotecnia que fueron rechazadas por sus marcas



El mundo del deporte y la industria que se mueve en torno a él está llena de ejemplos, algunos increíbles, de cómo el ojo clínico de los ojeadores y directivos de las grandes firmas de ropa deportiva fallaron en el momento más inoportuno, renunciando a jugadores que podrían haber sido grandes embajadores de la compañía y que ahora triunfan en la marca rival:

- LeBron James



Probablemente uno de los casos más llamativos de los últimos años que pudo haber cambiado el marketing deportivo tal y como lo conocemos hoy en día. Todo el mundo identifica al crack de los Cavs como uno de los grandes embajadores, sino el mayor, de la multinacional norteamericana Nike, capaz de generar a la marca sólo en venta de zapatillas cifras que superan los 300 millones de dólares anuales. Pero esto pudo haber sido radicalmente diferente si adidas hubiera considerado oportuno atar a una de las grandes promesas del baloncesto preuniversitario antes de dar su salto a la NBA.

LeBron siempre fue un jugador adidas. En el instituto lució las zapatillas de la marca de las tres bandas por lo que pudo haber tenido en este detalle una ventaja con respecto a su gran rival Nike. Sin embargo, cuando el jugador estrella de los Cavs decide dar el salto a la NBA sin pasar por la universidad, sólo Nike fue capaz de poner encima de la mesa una oferta que muchos catalogaron de auténtica locura para un rookie que ni siquiera había pasado su correspondiente periodo de adaptación universitaria. En adidas consideraron que dicha inversión era demasiado riesgo. Nike realizó una arriesgada apuesta por un jugador que hoy le reporta millones de dólares anuales.

- Michael Jordan



No dejamos la NBA. Si sangrante es el caso de LeBron James, si el análisis lo extrapolamos al que es considerado por todos como el mejor jugador de baloncesto de la historia, el asunto adquiere tintes dramáticos para adidas. En 1984 debuta en la NBA una de las grandes estrellas del mundo del deporte tras ser elegido en la tercera posición del draft tan sólo por detrás de Olajuwon, que aba en Houston y de Bowie, que recala en Portlan.

Por aquel entonces, un jovencísimo Michael Jordan sólo había conocido como marca de zapatillas a la multinacional alemana adidas, con la que pretendía renovar su contrato antes de comenzar su andadura en la NBA. Sin embargo, una nefasta racha de resultados económicos de una todavía joven Nike motivó que presentara a su representante una oferta que no podría rechazar: 2 coches y un contrato multimillonario de 500.000 dólares anuales (entre las estrellas de la época, Karim cobraba 100.000 dólares al año y Larry Bird o Magic Johnson, apenas 70.000 dólares anuales). adidas consideró demasiado dinero para un rookie que apuntaba maneras pero que no dejaba de ser un jugador, tirando a bajito, que muy bien se podía convertir en un fracaso para la inversión de la compañía. El resultado: aún después de retirado, Jordan reporta a Nike cientos de millones de dólares cada año.


- Leo Messi



No todo es baloncesto y no todo son errores de adidas a favor de Nike. También a la inversa nos encontramos importantes errores en su gestión. El más llamativo de todos, quizás, el del internacional argentino Leo Messi. Antes de ser reconocido como el mayor embajador de la firma alemana adidas a nivel mundial dentro del mundo del fútbol, Messi era un jugador Nike. Tanto que durante su etapa de juvenil en el FC Barcelona, el argentino, que ya apuntaba maneras, lucía en cada encuentro el famoso swoosh de Nike en sus botas.

En abril de 2002 Messi, en etapa juvenil aún, firma su primer gran contrato de patrocinio deportivo con Nike. Tan sólo dos años después, en Nike plantean a los represnetantes del jugador, ya con 17 años, una renovación en mejores condiciones que las que tenía el anterior acuerdo. Pero justo en ese momento, todo cambió. Nike planteó la renovación al joven jugador pero la firma de la misma se prolongó durante más de un año hasta que antes de la disputa del Mundial sub20 del año 2005, quedaron emplazados para la firma del nuevo contrato. Pero aquel Mundial lo cambió todo. La selección argentina, con Messi en plan estrella, conquistó el título y la revalorización del argentino se disparó. En Nike consideraron suficiente los 180.000 euros que ofrecían para el primer año de relación al jugador, sin percatarse que adidas estaba dispuesta a poner encima de la mesa 600.000 euros para ese primer año. En los norteamericanos consideraron excesivo un esfuerzo de ese calibre por un jugador todavía juvenil. Messi acabó firmando por adidas. Hoy es uno de los grandes embajadores de la marca a nivel mundial.

- Stephen Curry



Volvemos al baloncesto. Y nuevamente, la protagonista, en este caso negativa, es Nike. Allá por el año 2012 la multinacional norteamericana tiene en su mano poder renovar a uno de los jugadores que estaba llamado a ser una de las grandes estrellas del mundo del baloncesto en la NBA: un jovencísimo Stephen Curry cuyo contrato con los norteamericanos expira a final de dicha campaña.

En Nike consideran interesante la apuesta por dicho jugador pero no a cualquier precio. Al fin y al cabo no era más que uno de los tantos y tan prometedores jugadores que salpican el universo de la NBA sin garantías de llegar a ser al final todo aquello que prometen. Con 23 puntos y 7 asistencias por partido además de romper el récord de triples anotados en tan sólo una temporada, los representantes del jugador de los Warriors se sentaron a la mesa de los dirigentes de Nike, firma con la que finalizaba contrato, para entablar las negociaciones para la renovación, al alza se entendía, del mismo. Sin embargo, la respuesta dada por Nike no satisface a nadie más que a la propia marca: apenas 2,5 millones de dólares argumentando que, a pesar de su enorme progresión, jamás vendería zapatillas. Hoy Curry es la punta de lanza de una marca que amenaza con plantarle cara a la todopoderosa Nike: Under Armor, que por apenas 5 millones de dólares se hizo con el último MVP de la temporada regular en la NBA y uno de los puntales sobre los que la firma de Baltimore está articulando su estrategia dentro de la Mejor Liga de Baloncesto del Mundo.

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