• El fiasco del fichaje de David De Gea por el Real Madrid ha venido a poner el colofón a una desastrosa gestión de la crisis de reputación sufrida que sufre la entidad madridista y que se inició con la mala gestión por parte del club de la salida de Iker Casillas con destino al Oporto

  • Las críticas recibidas por el poco tacto mostrado a la hora de despedir a un icono del madridismo provocó la puesta en marcha de una serie de actuaciones tendentes a recuperar la imagen de marca del club que se ha llevado ya por delante 66 millones de euros de manera directa de las arcas del Real Madrid




¿Cuánto cuesta económicamente superar una crisis de reputación de marca? Depende de la entidad, del alcance y extensión de la crisis y de la marca afectada por la misma. Si la entidad es el Real Madrid, el alcance y extensión de la citada crisis es a nivel mundial y la marca afectada por dicha crisis es la propia del Real Madrid, superarla puede resultar bastante costoso. Pero si, además, a estas variables le añadimos que el desencadenante de dicha crisis fue la falta de acierto en la gestión de la salida del club de un icono como era Iker Casillas y el fiasco de la llegada a la entidad de su sustituto, David de Gea, ese coste del que hablábamos antes se puede disparar hasta varias decenas de millones de euros.

El traspaso de Iker Casillas al Oporto



La crisis de reputación que ha vivido (y vive) una de las entidades deportivas más importantes y prestigiosas del mundo, el Real Madrid, tiene su origen hace ahora apenas un par de meses, con la salida del club madridista del que había sido durante años el santo y seña del club y uno de los principales referentes dentro de la plantilla blanca: el guardameta internacional Iker Casillas. Las diferencias que el portero madridista venía arrastrando desde hacía ya muchos meses (su salida del club se apuntó incluso ya en el verano de 2014) con la planta noble del Santiago Bernabéu, encabezada ésta por su presidente Florentino Pérez, tuvo como desenlace final, sorprendente e inesperado en todo caso para todo el mundo, la marcha del cancerbero al Oporto portugués.

Pero más que la salida de Casillas del club blanco, algo que era previsible iba a ocurrir tarde o temprano dada la situación que se vivía, lo que realmente desencadenó una de las peores crisis de reputación de marca de toda la historia del club fue la mala gestión por parte del club de dicha salida. La imagen dada a nivel mundial, con un Iker Casillas saliendo por la puerta de atrás de la entidad, despidiéndose de los aficionados en una sala de prensa sólo a petición propia, sin presencia de ningún miembro del club, y con una falta de declaraciones por parte de la directiva al respecto, generó una oleada de críticas que se extendió rápidamente de manera generalizada por el planeta fútbol dando lugar a dicha crisis.

Se inicia la crisis



¿Cuánto costaría superarla? El tiempo y los acontecimientos han venido a determinar que la superación (aún no lo ha logrado) de una de las crisis de reputación más importantes sufridas por el Real Madrid en los últimos años no le está saliendo nada barato al club. En la entidad madridista ya preveían un desenlace similar, por lo que la temporada pasada procedieron a la incorporación a la plantilla del guardameta internacional costarricense Keylor Navas, cuyo fichaje costó al club 10 millones de euros.

La llegada del cancerbero tico fue vista como una manera de presionar a Casillas hacia su salida y como un recambio ideal para el caso dado de que el hecho se produjera. Un año después, la situación finalmente tuvo lugar y en el club cambiaron a un Casillas por un Casilla, el joven guardameta del Espanyol, que llegó al Real Madrid para incorporarse a la nómina de porteros y a disputar el arco blanco a Keylor Navas. El fichaje de Kiko Casilla costó al club otros 6 millones de euros más, algo que fue dado por bueno al considerar cerrada la nómina de guardametas en el club. Pero la salida de Casillas fue posible gracias al acuerdo alcanzado con el Oporto y con el propio Casillas para que fuera el Real Madrid el encargado de hacerse con la ficha que el jugador cobraba en el club blanco, esto es, unos 15 millones de euros.

Pero la mala gestión en la salida de Iker Casillas y la pobre imagen dada por el club a nivel mundial, provocó la aparición del nerviosismo en la directiva del club, que por todos los medios buscó dar un importante golpe de efecto mediático con la incorporación del que sería su fichaje bomba para la presente campaña y que vendría a tapar esa falta de tacto del Real Madrid en la salida de Iker Casillas.

Desde la entidad blanca consideraron que nada mejor que un clavo para sacar otro clavo y que la solución a dicha crisis de reputación sería la llegada de otro portero Top. Para ello, rápidamente comenzó a filtrarse a la prensa, antes incluso de la salida de Casillas, que la solución para la portería blanca sería el fichaje bomba de David De Gea, aunque la incorporación de Kiko Casilla parecía cerrar esa posibilidad. Más Florentino y su directiva siguieron adelante con su objetivo para tratar de cerrar definitivamente la crisis de imagen generada por la marcha de Casillas al Oporto.

La crisis de reputación de la marca Real Madrid le cuesta al club 66 millones de euros



Pero si el objetivo era tratar de poner punto y final a la citada crisis de marca con el fichaje de David De Gea y con ello tapar la pésima gestión del club en la salida de un icono de la entidad como Iker Casillas, éste objetivo se hizo prácticamente imposible tras el fiasco vivido con el fichaje del ex del Atlético de Madrid, que lejos de dar por zanjada dicha crisis ha agudizado la misma tras el ridículo vivido con dicho caso.

La esperpéntica y surrealista situación vivida la última noche del periodo de traspasos con la no incorporación de De Gea al Madrid por culpa de no se sabe muy bien quién debido a la no llegada a tiempo de la documentación necesaria, agudizó aún más dicha crisis. Y con ello, el coste de superación de la misma. El frustrado intento de fichaje de De Gea llevaba asociado el traspaso a su vez de Keylor Navas al Manchester United, algo a lo que fue en todo momento reacio el cancerbero tico y que necesitó muchas dosis de persuasión por parte de la directiva blanca para lograr convencer al guardameta de que sería la mejor opción. El aspecto económico, el United le doblaba los 2,5 millones de euros que cobra en el Real Madrid, y la situación que iba a vivir de quedarse en el club, fueron claves para que Navas aceptara el traspaso. Sin embargo, el desenlace final del mismo, ha provocado un enfado aún mayor del costarricense, que ha dado lugar a que el propio Florentino Pérez haya tenido que pedir disculpas a Navas por la presión ejercida desde el club para que aceptara el traspaso, unas disculpas que se van a traducir según todos los medios en la mejora al alza de la vinculación contractual que le unía al Real Madrid: de los 2,5 millones de euros al año, Navas pasará a cobrar lo que iba a ingresar en el Manchester, 5 millones de euros netos anuales (10 millones brutos), es decir, 2,5 millones netos más (que se elevan hasta los 5 brutos) por cada uno de los años que le restan hasta la conclusión de su contrato en 2020, o lo que es lo mismo, un sobreesfuerzo no previsto de 25 millones en los próximos cinco años.

Pero aún hay más. Tan seguro estaba Florentino de la incorporación de De Gea, que como elemento de persuasión incorporó en el acuerdo con el jugador una cláusula por la cual el Real Madrid se comprometía a indemnizar al portero con otros 5 millones netos (casi 10 millones brutos) en el caso de que el portero no acabara definitivamente en el Real Madrid. En total, superar la crisis de reputación que le provocó al Real Madrid la mala gestión en la salida de Iker Casillas de la entidad blanca le ha supuesto, hasta ahora, y de manera directa, sin considerar otras variables, un sobreesfuerzo económico de 66 millones de euros. Y la cuenta sigue subiendo...

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