• Apenas unas semanas después de anunciar el acuerdo alcanzado por adidas con uno de los principales embajadores de Nike, James Harden, el jugador de los Rockets aparece en público calzando unas zapatillas de la firma Jordan, filial de Nike




Ha sido una de las noticias del sector en las últimas semanas: el increíble (por su dotación económica) acuerdo alcanzado por la multinacional alemana adidas con una de las estrellas de la NBA y hasta hace tan sólo unas semanas uno de los principales embajadores de su gran rival Nike dentro de la mejor liga de baloncesto del mundo, James Harden. Sin embargo, se vuelve a demostrar que ni todos los millones del mundo aseguran a una marca comercial en concreto los filtreos de sus bien pagados embajadores con firmas rivales.

Harden le hace un feo a adidas de 200 millones de dólares



James Harden y adidas revolucionaron hace tan sólo unas semanas el universo NBA con la firma de uno de los mayores acuerdos alcanzados jamás por un jugador de la liga estadounidense con una firma comercial: 200 millones de dólares por un contrato de 13 años de duración que aseguran al crack de los Rockets y último MVP de la competición (elegido por sus compañeros de profesión) la friolera de más de 15 millones de dólares al año sólo con el contrato de patrocinio con los alemanes.

Sin embargo, el destino vuelve a demostrar una vez más como decíamos anteriormente que esa ingente cantidad de millones no es suficiente como para evitar que Harden haya asestado, consciente o inconscientemente, un daño a la imagen de marca de adidas tan importante como el acuerdo firmado con ellos.

Así, en una de sus últimas apariciones públicas con su pareja Khloe Kardashian el jugador de los Rockets se dejó fotografiar calzando un modelo de zapatillas de la marca Jordan, recordémoslo, filial de Nike, algo verdaderamente sorprendente en un mundo tan sumamente profesionalizado como el de la industria del marketing en el deporte.

No es el primero



Para ser totalmente honestos con el jugador de los Rockets, cabe decir que el contrato con adidas con James Harden no entra en vigor hasta el próximo 01 de Octubre pero a decir verdad a más de un alto representante de la marca alemana a buen seguro no le habrá hecho ninguna gracia ver al icono sobre el que pretenden estructurar su nueva posición en el universo NBA siga luciendo zapatillas de la competencia tras el anuncio realizado de su incorporación (muy probablemente no le quedara otra opción).

No es la primera vez que los patrocinadores comerciales de las grandes estrellas del mundo del deporte ven como sus embajadores realizan promociones indirectas de marcas rivales a pesar de contar con multimillonarios acuerdos a cambio de promocionar a sus patrocinadores. Casos como los de LeBron James o David Beckham con Samsung, o Iker Casillas y David Ferrer, también con Samsung, vienen a demostrar el gran peligro al que están sometidas las marcas y firmas comerciales con sus embajadores.

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