• El fracaso del traspaso de David De Gea al Real Madrid sigue descubriendo nuevos damnificados por una pésima gestión del mismo de las partes que ha desembocado en un grave cruce de acusaciones entre una y otra acerca de quién ha sido el verdadero responsable de que el mismo no haya podido ejecutarse con éxito

  • La no llegada del guardameta español al conjunto blanco ha cerrado las puertas a la posible salida, a finales de la presente campaña, de Cristiano Ronaldo con destino Manchester




Hace ahora una semana se vivían horas intensas con el cierre del mercado de fichajes en Europa, un cierre que trajo como principal consecuencia la surrealista situación que se daba en el traspaso del internacional español David De Gea desde el Manchester United al Real Madrid, una situación que no ha dejado en muy buen lugar al equipo blanco cuya marca ha comenzado a verse seriamente afectada por lo que toda la prensa internacional ha calificado como ridículo. El fiasco del caso De Gea dejó, como ya vimos la semana pasada, seriamente dañadas las marcas e imágenes a nivel mundial de los principales protagonistas de la trama. Pero quién piense que las aristas de este caso ya están todas descubiertas se equivoca. Siete días después, analizamos otro importante herido que ha dejado por el camino el fracaso de unas negociaciones mal gestionada desde un principio por todos los agentes implicados: el portugués Cristiano Ronaldo.

Un fracaso con muchas consecuencias



Cuando la madrugada del pasado 31 de agosto se cerraba, sorpresivamente, el mercado de fichaje de jugadores en Europa sin concretarse el traspaso del fichaje de David De Gea del Manchester United al Real Madrid, y la posterior sucesión, más surrealista aún, de explicaciones dadas por todos los implicados en el asunto, se daba portazo, de manera indirecta y muy probablemente sin saberlo, a una de las grandes aspiraciones del club británico y, sobre todo, de los patrocinadores del club de Manchester, que veían como uno de sus grandes objetivos, por el que se llevaba tiempo trabajando en más o menos silencio, se echaba a perder, muy probablemente, para siempre.

La no llegada del jugador madrileño al club madridista y, más aún, la imagen proyectada a nivel mundial por la gestión llevada a cabo por Florentino Pérez, una gestión que todo el mundo calificó de ridícula, iba a provocar otro importante daño colateral en el que poca gente reparó en el momento: la vuelta del portugués Cristiano Ronaldo al Manchester United.

Una "imposición" de los sponsors del United



Cuando hace ahora algo más de un año firmas como Chevrolet, AON (que pasó a patrocinar la camiseta de entrenamiento del United tras la llegada de Chevrolet) o la propia adidas firmaron los mayores contratos de patrocinio que hasta la fecha haya alcanzado ningún club de fútbol en la historia por su camiseta, se puso en marcha toda la maquinaria británica para conseguir uno de los grandes objetivos no sólo ya del club británico sino de los propios sponsors para rentabilizar tan gigantesca inversión: la vuelta del portugués Cristiano Ronaldo a Old Trafford.

Desde ese momento comenzaron a filtrarse a la prensa británica desde fuentes muy cercanas al club las intenciones y movimientos que estarían llevando a acabo estos patrocinadores, conjuntamente con el club, para trabajar en la vuelta del jugador luso a los Diablos Rojos, una vuelta que sería casi tan mediática como su marcha del mismo con destino Madrid y que serviría para comenzar a obtener un ROI más que interesante para las inversiones del club. Hasta tal punto era así, que dichas compañías se ofrecieron a participar activamente en la financiación del traspaso, cada una con sus respectivos intereses, algo que desde entonces se ha estado fraguando a fuego muy lento en el departamento correspondiente en la sede del United.

El fiasco De Gea deja otro herido por el camino: Cristiano Ronaldo



Conscientes de que Florentino Pérez no dejaría abandonar el Real Madrid a Cristiano Ronaldo esta temporada, el club británico (junto con dichos patrocinadores) comenzaron a trabajar no para un regreso inmediato sino para dejar sentada sus aspiraciones con vistas a un plazo un poco más largo, quizás a la conclusión de la presente campaña. Pérez, hombre de negocios, sabe que cuando concluya la misma el portugués habrá cumplido ya 31 años y habrá entrado, para bien o para mal, en la recta final de su carrera deportiva, además de llegar a un momento crucial para obtener, aún, un buen pellizco con el traspaso del jugador. En definitiva, desde el United, tanto club como patrocinadores implicados en el proyecto eran conscientes de que una vuelta aún suficientemente rentable para todos sería finales de esta temporada. Y con ese objetivo se ha estado trabajando. Al menos, hasta el pasado 31 de agosto.

El fiasco del traspaso de David De Gea, unido a unas más que complicadas relaciones entre ambos clubes y a la convicción, por parte del propio Florentino Pérez, de que la actuación del United no había sido todo lo caballerosa que precisaba la misma, actuando consciente y deliberadamente para que el fichaje finalmente no se pudiera llevar a cabo y dejando en muy mal lugar la imagen del club blanco y, por ende, la del propio Florentino (que ahora trata de lavar explicando la situación por activa y pasiva en los medios de comunicación españoles más afines a la presidencia blanca), ha supuesto, además de todo lo anterior, muy probablemente el cierre de puertas a la salida de Cristiano con destino a Manchester.

Para desconsuelo de los patrocinadores del club británico, la afrenta del Manchester United tardará mucho en cicatrizar y, a nadie se le escapa, que Florentino Pérez hará todo lo posible para evitar posibles traspasos de jugadores de Madrid a Manchester. Más si el nombre de uno de ellos es el de Cristiano Ronaldo, un Ronaldo cuyo futuro en el Real Madrid quizás siga teniendo fecha de caducidad hasta finales de la presente campaña, pero donde el destino de salida quizás pudiera ser otro muy diferente al que desde Manchester anhelaban. El club y, sobre todo, los patrocinadores, que ven cómo uno de los grandes pilares en los que podían apoyar su proyecto de inversión con los Diablos Rojos (sólamente el anuncio de su vuelta habría generado una rentabilidada a los mismos más que importantes) se tambalea seriamente por un hecho totalmente inesperado: el fiasco del traspaso de David De Gea al Real Madrid.

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