Casillas versus Mourinho: dos marcas venidas a menos
  • La disputa esta noche de una nueva jornada de Champions League tiene como atractivo destacado el enfrentamiento entre las que fueran dos de las grandes estrellas del Real Madrid hace tan sólo unos años, Iker Casillas y José Mourinho, cuya salida de la entidad blanca ha supuesto un serio varapalo para la capacidad comercial de sus respectivas marcas dentro del sector




Hace tan sólo unos años, en pleno apogeo de la etapa Mourinho en el Real Madrid, a muchos les habría sido imposible pensar en un club blanco sin dos de los que entonces eran sus estandartes, el propio entrenador luso y uno de los iconos en la historia de la entidad madridista, Iker Casillas. Sin embargo, los conflictos internos que comenzaron a erosionar una relación que se presumía cordial, la del entrenador y guardameta, ha acabado con ambos muy lejos de la Casa Blanca, una marcha que ha tenido serias consecuencias para ambos, también desde el punto de vista del marketing deportivo.

Reyes del marketing



Durante esa etapa en la que ambos coincidieron en el conjunto blanco, sus respectivas marcas alcanzaron el punto álgido en su evolución a nivel comercial: decir Iker Casillas era mencionar a una de las marcas más atractivas para las casas comerciales a la hora de unir su imagen a la de un futbolista que reunía en su persona todos los valores que suelen buscar las mismas a la hora de promocionar su imagen: dedicación, esfuerzo, liderazgo, entrega... convirtieron a Casillas en un verdadero icono publicitario, al menos en España. Firmas como adidas, Hyundai, Seguros Pelayo y un largo etcétera convertían al portero español en uno de los jugadores más emblemáticos a nivel comercial dentro del club.

Con el entrenador portugués ocurría otro tanto de lo mismo. Mourinho era, junto con su archienemigo Pep Guardiola, por entonces entrenador del FC Barcelona, los dos máximos exponentes del mundo de los entrenadores dentro del sector del marketing  a nivel comercial. Si bien normalmente los grandes acuerdos comerciales y publicitarios quedaban reservados a los grandes futbolistas, ambos entrenadores se convertían en la excepción, transformándose en verdaderos iconos mediáticos capaces de alcanzar importantes acuerdos comerciales con firmas y entidades que perseguían asociar su imagen a la de dos de los técnicos más mediáticos y conocidos del mundo. En el caso de Mourinho, el número de patrocinadores personales que tenía el entrenador luso no tenía nada que envidiar (más bien al contrario) al de las grandes estrellas del mundo del fútbol. Su contrato con adidas, con el que lucía la ya famosa bufanda al cuello en los partidos durante el invierno con el logo de la compañía era la máxima expresión de una marca, la de Mourinho, que al igual que la de Iker Casillas, alcanzó su máximo apogeo comercial durante su estancia en el club blanco.

Casillas versus Mourinho: dos marcas venidas a menos



Esa capacidad, ese potencial comercial, que ambas figuras, la del entrenador y la del guardameta de uno de las marcas más importantes del mundo, el Real Madrid, reportaba durante esa etapa importantísimas sumas de dinero tanto al luso como al español, que venían a complementar los ingresos que ambos obtenían del club blanco en concepto de salario. Sin embargo, nada es para siempre y la ruptura en las relaciones entre ambos desembocó, como todo el mundo bien sabe, en una situación que acabó con ambos fuera de la entidad madridista.

Primero fue el entrenador luso el que abandonó el club madridista con destino a Londres para volver a la que en su momento fuera su casa, el Chelsea de Roman Abramovich, algunos dicen porque el United no se atrevió a dar el paso necesario para poner al frente de su banquillo a un entrenador del caracter de Mourinho para sustituir al recién retirado, por entonces, Alex Ferguson. La marcha del club madridista tuvo serias consecuencias en la imagen de marca del entrenador luso. Su marca comenzó a dejar de ser demandada por las firmas comerciales y la misma empezó a verse asociada a la polémica, lo cual repercutió de manera negativa en el atractivo que ésta podía tener para las compañías interesadas en asociarse a ella. A pesar de que en el Chelsea siguió manteniendo parte de la que en otra época fue un enorme potencial con respecto al mundo del marketing, su salida de un club como el Real Madrid (al igual que le ocurrió a Pep Guardiola con su marcha del FC Barcelona, otro verdadero altavoz mediático a nivel mundial) comenzó a pasarle factura a nivel comercial.

Si la salida del club blanco tuvo serias consecuencias, comercialmente hablando, para la marca Mourinho, la marcha de Iker Casillas hace apenas unos meses de la entidad madridista con destino a un club como el Oporto luso, ha acabado por asestar un durísimo golpe a la imagen de marca de un jugador que si bien la mayor parte de su influjo dentro del sector se limitaba al ámbito nacional español (pocas firmas se asociaban con el por entonces guardameta blanco para estructurar importantes estrategias a nivel Mundial a pesar de ser el portero elegido durante bastantes años seguidos como el Mejor Portero del Mundo), la salida a una liga como la portuguesa, supuso un verdadero golpe a esa capacidad y atractivo comercial de la marca Casillas entre las firmas. Hasta tal punto es así que algunas compañías ya han anunciado el punto y final a su relación con el jugador al ir a un mercado poco atractivo comercialmente hablando para las mismas.

¿Hay vida después del Real Madrid? Esa es la verdadera pregunta que muchos han de hacerse, no sólo deportivamente hablando sino, como vemos, a nivel comercial para las compañías. Al igual que la llegada de jugadores y entrenadores a clubes como Real Madrid o FC Barcelona, verdaderos altavoces mediáticos para sus integrantes, supone un importante espaldarazo a la capacidad comercial de las marcas de sus respectivos integrantes (caso Bale o James Rodríguez, por citar a dos de los últimos en llegar cuya capacidad comercial se ha multiplicado de manera exponencial desde su llegada al conjunto blanco), la salida de éstos de dichas entidades supone un verdadero mazazo para dicha capacidad hablando desde el punto de vista del marketing y, cómo no, desde el punto de vista económico. La prueba de ello la tienen dos de los puntales del Real Madrid hace tan sólo unos años que esta noche en Champions dirimirán diferencias cada uno en una entidad distinta: el Oporto y el Chelsea.

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