adidas noquea a Nike y la desplaza casi de manera exclusiva al baloncesto
  • El acuerdo alcanzado con la Real Federación Española de Fútbol para continuar vistiendo a España hasta el año 2026 y el que próximamente anunciarán para renovar su alianza con la DFB que le garantizará seguir aportando los uniformes de Alemania hasta el mismo año, han limitado considerablemente la presencia de Nike dentro del mundo del fútbol de selecciones

  • La pérdida de estos dos objetivos preferenciales para Nike unida a la pérdida igualmente a nivel de clubes de entidades como Manchester United o Juventus de Turín están desplazando a Nike, de manera indirecta, al mundo del baloncesto como deporte para combatir a los alemanes




Con tan sólo dos anuncios, uno de ellos aún no confirmado de manera oficial, la multinacional alemana adidas ha logrado asestar hace tan sólo un par de días uno de los golpes más importantes que se recuerdan en los últimos tiempos a su gran rival dentro del sector, Nike, una firma que comienza a ver, desde la resignación, cómo la marca de las tres bandas le está desplazando hacia una posición casi puramente testimonial en uno de los deportes mas seguidos del mundo: el fútbol.

España y Alemania



Hace apenas 48 horas el sector del marketing deportivo se convulsionaba con dos importantes noticias que afectaban de lleno, de manera directa a las dos grandes firmas dominadoras del mismo. La multinacional alemana adidas confirmaba, a través de un comunicado conjunto emitido con la Real Federación Española de Fútbol, la prolongación del acuerdo que finalizaba en el año 2018 hasta el próximo 2026. Casi de manera paralela, en Alemania comenzaban a filtrarse datos de las reuniones que estarían manteniendo representantes de la marca con la DFB para, de igual forma, prolongar su relación con la misma también hasta el año 2026 aunque esta vez a cambio de una cifra estratosférica, 1000 millones de euros por esos diez años.

De este modo, de un plumazo, la firma germana asestaba un durísimo golpe a uno de sus grandes rivales dentro del mundo del fútbol, Nike, que comenzaba a vislumbrar desde ese mismo momento como la arriesgadísima propuesta que hace ahora algo más de un año ponía en marcha adidas esta vez a nivel de clubes con su llegada al Manchester United a cambio de 94,5 millones de euros anuales, una llegada que provocó una reacción en cadena en el resto de clubes de la compañía que rápidamente llamaron a sus puertas. El primero en beneficiarse de esa firma entre británicos y alemanes fue, precisamente, un club también alemán, el Bayern de Munich, que alcanzó otro estratosférico contrato con la marca durante los siguientes diez años a cambio de una cifra muy cercana a los 80 millones de euros anuales.

¿Sin capacidad económica?



Tras la firma de ambas alianzas, rápidamente en el sector comenzó a plantearse una gran duda: ¿tenía adidas la suficiente solvencia y capacidad económica como para poder afrontar, además del resto de compromisos que tenía, dos contratos de la envergadura de los firmados con United y Bayern? La inmensa mayoría planteaba sus reticencias a la hora de exponer la viabilidad y oportunidad de la firma con dichos acuerdos más la realidad era que la marca había conseguido ir arrinconando a su gran rival Nike hacia una presencia casi puramente testimonial: la marca del swoosh había perdido en tan sólo un año a clubes de la entidad del Manchester United o Juventus de Turín y sus alianzas con otros como el FC Barcelona, cuyo contrato vence en 2018, comenzaba a ponerse en serias dudas ante la presión que de manera indirecta ejercía adidas y que le avocaba a presentar un acuerdo similar al de los alemanes con el United a la entidad catalana.

Con un dominio cada vez mayor de adidas a nivel de clubes sobre Nike, los norteamericanos comenzaron a ver como su presencia en el fútbol disminuía de manera drástica. Al menos, a nivel de clubes. Y mientras en la sede de Oregon aún confían en que dichos contratos, a la larga, van a pasar factura a los alemanes, las miradas de Nike se posicionaban a partir de entonces en el fútbol de selecciones, donde nuevamente planteaba sus objetivos en dos de sus grandes aspiraciones de los últimos años: vestir a las dos últimas selecciones Campeonas del Mundo y que han dominado el panorama futbolístico de selecciones desde el año 2008: España (Eurocopa 2008 - Mundial 2010 y Eurocopa 2008) y Alemania (Mundial 2014).  Para ello, comenzó a deslizar ofertas muy importantes a ambas federaciones que, lejos de conseguir su objetivo, han alcanzado el efecto contrario: permitir que adidas renueve (aunque sea al alza) con ambas, una circunstancia que ha dejado en una situación realmente complicada a Nike dentro del mundo del fútbol.

adidas noquea a Nike y la desplaza casi de manera exclusiva al baloncesto



Con sus dos grandes objetivos alejándose en el horizonte, la posición de Nike dentro del fútbol de selecciones también se presume harto complicada: en la actualidad a nivel Mundial su presencia queda reducida a una Brasil que lleva años de capa caída, una Inglaterra a la que logró llegar gracias al acuerdo de venta de su filial Umbro y una Chile que se acaba de proclamar Campeona de la última Copa América aunque, paradójicamente, bajo la enseña de otra marca alemana, Puma.

En este escenario, adidas, a base de acuerdos multimillonarios (otra cuestión será analizar si será capaz o no de mantener la viabilidad de su proyecto en el tiempo) ha conseguido ir, poco a poco, disminuyendo, mediaticidad y resonancia de la marca Nike dentro del planeta fútbol hasta desbancarla casi por completo hasta otros deportes. Así, la percepción actual del aficionado es que adidas es la marca que domina el fútbol frente a Nike, que está dejando esta consideración pero para otro deporte, como es el del mundo del baloncesto, donde su dominio al menos en Norteamérica es abrumador.

Con ello adidas ha conseguido cortar de raíz una posición de Nike en el mercado mundial del fútbol que en los últimos años se había convertido en una seria amenaza para adidas. Poco a poco y casi sin hacer ruido Nike había ido adquiriendo cada vez más terreno en territorios anteriormente dominados por adidas hasta el punto de que incluso había llegado a amenazar su dominio en Europa. Ahora, con los importantes movimientos que está haciendo la marca a golpe de talonario, adidas ha conseguido uno de sus grandes objetivos: echar a Nike del fútbol para focalizarla como marca de baloncesto, un deporte donde la firma alemana ha comenzado a dar pasos hacia atrás tras su renuncia a seguir patrocinando a la NBA. Tan sólo queda conocer si la firma germana tendrá la suficiente solvencia en los años venideros para mantener vigentes acuerdos como los firmados. Nike, mientras tanto, espera agazapada entre canastas.

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