Sebastian Coe no renunciará a su contrato con Nike
  • El recientemente elegido nuevo presidente de la IAAF ya ha anunciado que no renunciará a su papel como uno de los máximos embajadores de Nike

  • La multinacional norteamericana abona al británico alrededor de 500.000 euros anuales por tenerlo en su catálogo de embajadores

  • La IAAF adjudicó el pasado mes de abril "a dedo", sin proceso y ante la sorpresa de todo el mundo, la organización de los Mundiales de Atletismo de 2021 a la ciudad de Eugene, a un paso de Beaverton, cuartel general de Nike en Oregon




Hace tan sólo unos días, uno de los mejores deportistas británicos de la historia, el ex campeón olímpico Sebastian Coe, ha sido elegido como nuevo presidente de la Federación Internacional de Atletismo, la IAAF, máximo órgano rector de este deporte, un Coe que llega al puesto con un objetivo prioritario: rescatar la imagen de un deporte duramente castigado por las continuas y cada vez más reincidentes acusaciones de dopaje de sus grandes estrellas. Hoy, apenas unos días depués de la promesa que en su toma de posesión hacía el británico de erradicar la lacra del dopaje del mundo del atletismo, la polémica se ha instalado en torno a su figura por una cuestión encuadrada dentro del sector del marketing deportivo.

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El pasado miércoles la Federación Internacional de Atletismo hacía público el nombramiento de Sebastian Coe, ex campeón olímpico británico, como nuevo presidente de la IAAF, tomando con ello el testigo que dejaba en el cargo el hasta ahora presidente, el senegalés Lamine Diack, de 82 años de edad y más de 16 en el puesto.

Coe se impuso en la votación final a otro mítico ex atleta, el también ex campeón olímpico de salto con pértiga, el ruso Sergye Bubka, que tan sólo pudo alcanzar la cifra de 92 votos a su favor frente a los 115 que obtuvo el mediofondista británico. Desde el mismo momento de su toma de posesión, Coe advirtió que trabajaría para tratar de erradicar la sombra del dopaje del mundo del atletismo, una sombra que ha causado un daño irreparable a la imagen de marca de este deporte valorado en muchos millones de euros.

Sebastian Coe no renunciará a su contrato con Nike



Sin embargo, tras esta declaración de principios, y apenas un par de días después de conocerse su elección, la polémica se ha sentado al lado de Coe en su nuevo cargo como presidente de la IAAF. Y no por una cuestión estrictamente deportiva (apenas le ha dado tiempo a tomar posesión del cargo como para tomar decisiones suficientemente relevantes como para haber podido generar ya consecuencias) sino focalizada en el mundo del marketing deportivo, donde Coe tiene una importante presencia.

Si hubo un momento verdaderamente incómodo en la rueda de prensa que dio el propio Coe nada más conocer su nombramiento fue cuando llegó el turno de responder a una pregunta realizada por el representante de un medio de comunicación: ¿Qué iba a pasar ahora con su relación con la multinacional norteamericana Nike?.

Más de 500.000 euros anuales



El asunto, aunque pudiera parecer sin apenas importancia, tiene grandes consecuencias. Recordemos que Sebastian Coe, a pesar de llevar retirado bastante tiempo de la práctica deportiva profesional, es uno de los principales embajadores de la firma estadounidense Nike, que abona una cifra cercana al medio millón de euros anuales para tenerlo en su catálogo de embajadores mundiales.

Así, el escenario que se dibuja con estos antecedentes es sumamente complicado. Y más si tenemos en cuenta que las últimas noticias de Nike en el mundo del atletismo no han estado exentas de polémica. Recordemos que hace tan sólo unos días informábamos de la sorprendente decisión de la Federación Estadounidense de Atletismo, la USAFT, de no convocar para los Mundiales de Pekín al subcampeón del mundo de la especialidad, Nyck Symmonds, por negarse a lucir logotipos de Nike al ser embajador de la marca Brooks. Y anteriormente la polémica quedó servida tras continuar dando su apoyo a Tyson Gay, al que supuestamente estaría patrocinando de forma encubierta a pesar de las acusaciones de dopaje que hay contra el atleta estadounidense, dadas las posibilidades reales de vencer a Usain Bolt.

Por último, la IAFF adjudicó el pasado mes de abril a Eugene la organización de los Mundiales de Atletismo del año 2021, una ciudad recordémoslo al lado de Beaverton, donde Nike tiene su cuartel general en Oregon. La polémica surgió porque en el último caso porque dicha adjudicación se realizó "a dedo", de manera sorpresiva y ante la indignación de otras candidatas aspirantes como Gotemburgo, al no haber existido ni tan siquiera un proceso de elección público entre diferentes rivales. Recordemos que la IAAF adjudicó el año pasado los Mundiales Junior de Atletismo a la misma ciudad de Eugene.

Con estos antecedentes, el que el máximo responsable de la IAAF se embajador de Nike y que ya haya manifestado públicamente que no renunciará a su papel (al menos por ahora) como embajador de la compañía, llevan la desconfianza a un deporte, el atletismo, cuya imagen de marca se desmorona a cada nueva decisión que se toma al respecto.


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