La salida de Guardiola del Bayern devuelve las esperanzas a Nike de recuperarlo
  • Los rumores que sitúan a Pep Guardiola fuera del Bayern de Munich a la conclusión de la presente temporada 2015/2016 para incoporarse al banquillo del Manchester City, un club equipado por Nike, han devuelto las esperanzas a la firma de Oregon de recuperar al que es su hijo pródigo: Pep Guardiola

  • Guardiola firmó con adidas casi al mismo tiempo que su llegada al Bayern de Munich después de tirarse gran parte de su carrera deportiva como futbolista y entrenador como embajador de Nike




Si hay un sector donde el apartado de la sponsorización deportiva aún tiene mucho camino que recorrer ese no es otro que el de los entrenadores. En un mundo tan sumanete profesionalizado como es el del fútbol donde prácticamente todo tiene su correspondiente patrocinio, una de las figuras menos explotadas desde el punto de vista comercial es la de los entrenadores que, al contrario que en el caso de los futbolistas, apenas cuentan con sponsors propios dentro de sus respectivos portfolios. En este escenario, José Mourinho, actual entrenador del Chelsea británico, y Pep Guardiola, técnico del Bayern de Munich, son dos de las excepciones a todo lo expuesto con anterioridad, con un potencial, en ambos casos, lo suficientemente mediático e interesante desde el punto de vista comercial como para atraer hacia ellos y sus respectivas marcas personales a las principales firmas comerciales del mundo.

Guardiola no sólo fichó por el Bayern hace casi tres años



Hace ahora algo más de dos años, y tras haberse tirado todo uno sabático tras la excepcional etapa desarrollada al frente del banquillo del FC Barcelona, Pep Guardiola anunciaba su incorporación de manera oficial al Bayern de Munich, que lograba atraer para sí a uno de los embajadores más importantes a nivel mundial y no sólo desde el punto de vista técnico o deportivo.

A nivel comercial, existía un profundo interés en la marca que equipaba al club alemán (y que además es accionista del club) en que el desembarco de Pep Guardiola en el Bayern de Munich se hiciera una realidad más pronto que tarde: hablamos de adidas, que tenía más que justificados argumentos para que la llegada de Guardiola al Bayern se concretara.

En la firma vieron la oportunidad ideal para tratar de convencer al que durante años había sido embajador de su gran rival Nike, con quién tan sólo unos meses antes había concluido su vinculación, para que se incorporara a su catálogo de embajadores oficiales y que viniera a completar un dúo más que deseado para cualquier firma comercial: el tener bajo un mismo catálogo a los dos entrenadores más mediáticos del mundo: José Mourinho y Pep Guardiola.

La salida de Guardiola del Bayern abriría las puertas de nuevo a Nike



Así, al poco tiempo de anunciar oficialmente el Bayern de Munich su incorporación para las tres siguientes temporadas al club alemán como máximo responsable técnico, la firma alemana adidas confirmó de igual modo a Pep Guardiola como nuevo embajador de la compañía a nivel mundial, asestando un duro golpe de este modo a Nike que se quedaba sin embajador en uno de los gremios, el de los entrenadores, donde menos activos se podían encontrar que fueran rentables para las compañías.

Sin embargo, la situación puede dar un verdadero giro mucho antes de lo esperado. En las últimas semanas lleva oyéndose con fuerza la posibilidad de que Pep Guardiola abandone la entidad bávara al término de la presente temporada, en 2016, una opción que cobra cada vez más fuerza ante la evidencia de que ninguna de las partes ha llevado a cabo movimiento alguno aún para proceder a la renovación.

A esta situación se le unen los cada vez más insistentes rumores que hablan que Guardiola es el técnico elegido para sustituir a Manuel Pellegrini en el Manchester City a partir de la próxima temporada, una opción nada descartable dada la buena sintonía existente entre el entrenador del Bayern y varios directivos de la entidad británica.

Este posible y futuro movimiento llevaría asociado de manera inexorable una consecuencia directa dentro del mundo de marketing deportivo: la concesión a Nike de una nueva posibilidad de reconquistar al que fuera uno de sus grandes embajadores para la firma norteamericana. En este sentido, la situación se torna casi idéntica a la que se pudo vivir hace apenas un par de años en el Bayern: un técnico Nike firmando por un club adidas, algo muy habitual entre los futbolistas pero no tanto entre entrenadores (si bien es cierto por la ausencia de técnicos con un valor de imagen lo suficientemente interesante para las marcas).

Su llegada a un club Nike como el Manchester City motivaría que Nike retomara todos sus esfuerzos para devolver a su catálogo de embajadores al que fuera el contrapunto de adidas con el Chelsea en su momento, una situación que podría darse con esta realidad marcada. Dentro de unos meses estaremos asistiendo a resolución del destino deportivo del todavía entrenador del Bayern y, a buen seguro, de ese futuro deportivo dependerá en gran medida el destino comercial de Guardiola.

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