Gana Bolt, pierde Nike
  • La victoria de Usain Bolt en la final de los 100 metros lisos de los Mundiales de Atletismo de Beijing en el día de ayer deja en una complicada situación la estrategia de Nike en su apoyo al gran rival del jamaicano, Justin Gatlin, sancionado por dopaje en dos ocasiones y al que Nike patrocina desde hace unos meses a pesar de conocer esta circunstancia




Ayer se celebró una de las finales de los 100 metros lisos más disputadas de los últimos años en el que un Usain Bolt que tuvo que trabajar más que nunca logró volver a proclamarse Campeón del Mundo en los Mundiales de Atletismo que se celebran en estos días en Beijing, China, superando la amenaza que suponía el norteamericano Justin Gatlin, a priori, favorito en las apuestas antes de la celebración de la gran final y que con los tiempos marcados en las eliminatorias previas se habría proclamado campeón. Sin embargo, no sólo ganó Usain Bolt y perdió Justin Gatlin. Ayer hubo otra perdedora a la que su apuesta por el norteamericano le salió mal, tan mal que el daño a la imagen de su marca se puede multiplicar exponencialmente tras la derrota aún más de lo afectada que estaba con su apoyo al velocista.

Una apuesta polémica



El pasado mes de marzo una noticia encabezaba las portadas de los medios de comunicación especializados en los Estados Unidos, noticia que tenía como protagonista a la marca norteamericana Nike muy a su pesar y que fue el origen de una fuerte polémica que aún hoy puede traer unas consecuencias nefastas para la compañía del swoosh.

Para conocer el origen de esta polémica nos tenemos que remontar a comienzos de este año 2015, un año clave dentro del mundo del atletismo por celebrarse en él los Mundiales de Beijing que ahora mismo están teniendo lugar en China. En aquellos meses, después de mucho tiempo, aparecía en escena un rival capaz de disputarle a Usain Bolt el trono de atleta más rápido del mundo. Su nombre, Justin Gatlin, que encadenaba una tras otra las mejores marcas del año en la prueba de los 100 metros. Su patrocinador, Nike, que soñaba con tener en su catálogo al hombre que podría desbancar, por fin después de años de claro dominio, al jamaicano como el hombre más rápido del planeta.

Sin embargo, esta relación, a todas luces lícita, tenía una fuerte polémica como valor añadido. Desde el mundo del atletismo en USA se criticaba duramente el apoyo de Nike, más que interesado, a un deportista que había sido reconocido en dos ocasiones culpable de dopaje y al que en aquellos momentos Nike le ponía encima de la mesa un importante contrato de patrocinio.

Gana Bolt, pierde Nike



A pesar de las críticas, Nike consideró mucho más rentable el dar todo su apoyo en forma de patrocinio al atleta que podía desbancar a Bolt después de muchos años del trono de hombre más rápido del planeta, con el retorno que ello le podía generar a la firma, que la posible crisis de reputación que se estaba gestando, más tras las razones que argumentaba Nike para justificar su alianza: que en ambos casos de dopaje el atleta habría actuado engañado completamente e ignorando que estaba incurriendo en consumo de sustancias prohibidas, pero sobretodo, el mensaje que con dicho contrato estaba transmitiendo.

Y llegó el gran día. La crisis de reputación que este caso generó a la marca Nike durante meses fue siendo solventada por la compañía con mayor o menor acierto, a la espera de que su gran esperanza, Gatlin, batiera a Bolt en la gran final de ayer y comenzar a rentabilizar una relación que hasta el momento no le ha generado más que problemas, sobretodo a nivel de imagen.

Pero la final se celebró. Y el resultado no fue el esperado precisamente por Nike. Bolt, sorpresivamente, sobretodo tras sus irregulares rondas previas, venció sobre la misma línea a Gatlin. El sueño del estadounidense de desbancar al jamaicano no se cumplió y el peor escenario se comenzó a dibujar para Nike. En la marca, como decimos, esperaban combatir las críticas al apoyo con campañas de marketing para engrandecer la figura de Gatlin junto con la suya propia. Ahora, con la derrota del norteamericano, la estrategia de Nike queda sin valor y tiene ante sí una verdadera patata caliente cuyos efectos sobre su marca pueden ser letales. El mensaje de apoyar a un jugador doblemente reconocido culpable por dopaje por el hecho de poder desbancar a Bolt como atleta más rápido del mundo puede traerle unas consecuencias nefastas a Nike. Ayer ganó Bolt y perdió Gatlin, pero sobretodo, perdió Nike.

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