Benzema se compra un balón de diamantes
  • Hasta 220.000 euros tendrá que desembolsar el internacional francés del Real Madrid por un balón de diamantes de 1.250 quilates, último capricho que se ha dado Karim Benzema

  • El futbolista es reincidente en este tipo de desproporcionados autoregalos. Hace apenas un año apareció por la Ciudad Deportiva del Real Madrid a bordo de un Buggati Veyron de más de dos millones de euros




Hay estrellas dentro del mundo del deporte que son capaces de generar ante sí casi mayor número de noticias por lo que hacen o dejan de hacer fuera de los terrenos de juego que por sus habilidades y, sobretodo, rendimiento dentro de los mismos. Jugadores inmensamente ricos que han decidido hacer del ocio, el despilfarro y los caprichos una de las señas de identidad de su imagen de cara al exterior, algo que puede conllevar asociado una importante pérdida de valor de la misma ante las marcas y firmas comerciales por transmitir unos valores de los que éstas tratan de alejarse en la mayor parte de los casos. Así, si hace tan sólo unos días hablábamos del último capricho de Neymar, hoy le toca el turno a otra de las estrellas del fútbol, esta vez, del Real Madrid: Karin Benzema.

Benzema se compra un balón de diamantes



Cuando uno es joven, famoso y extraordinariamente rico, se corre el riesgo de caer en la incursión de vanalidades que pueden dejar muy tocada su imagen de marca de cara al aficionado pero, sobretodo, de cara a las firmas comerciales, que como decíamos anteriormente, tratan de huir del deportista que transmite una imagen alocada y caprichosa de él mismo ante el temor del daño que el mismo pueda hacer para esa marca comercial.

Karim Benzema ha sido el último ejemplo de lo que hablamos. El jugador francés del Real Madrid ha tenido a bien darse uno de sus últimos caprichos dentro de su ya dilatada lista de desproporcionados autoregalos que suele hacerse cada cierto tiempo. Así, el internacional galo ha adquirido, por la módica cifra de más de un cuarto de millón de dólares, una pelota hecha de diamantes.

De este modo, hasta 220.000 euros ha tenido que desembolsar el astro madridista a David Bling y Will Da Boos, expertos y reconocidos joyeros, para tratar de comar el último capricho en forma de balón de 1250 quilates que brillará a partir de ahora en la casa del futbolista.

No es la primera vez



Este tipo de caprichos de niño rico no es exclusivo de ahora ni de Benzema. El mundo del deporte está lleno de ejemplos de este tipo que vienen a explicar el que después de retirados de la práctica deportiva, muchas de estas estrellas acabe en la más absoluta bancarrota tras unos años de jubilación.

Benzemá podemos decir, además, que es reincidente en este tipo de actos. Así, hace ahora casi un año, apenas unos días después de confirmarse la renovac
ión con el Real Madrid, el delantero galo apareción en Valdebebas, la ciudad deportiva del club madridista, con un Buggati Veyron valorado en más de dos millones de euros.

Sin embargo, tampoco hay que considerarlo el único en este tipo de desproporcionados caprichos. Hace tan sólo unas semanas informábamos del último que se había dado el internacional brasileño del FC Barcelona, Neymar: un avión propio para viajar alrededor del mundo personalizado con su marca.

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