adidas gana el pulso: Nike renuncia a James Harden
  • La marca norteamericana Nike rehusa a ejercer el derecho de tanteo que existía en el contrato que le vinculaba con James Harden, por lo que deja el camino completamente libre para que el crack de los Rockets pueda firmar en los próximos días con adidas

  • La firma de las tres bandas puso encima de la mesa hace apenas una semana una oferta de 200 millones de dólares por 13 años de duración para hacerse con sus servicios




Hace tan sólo una semana una noticia golpeaba fuertemente la tranquilidad del sector: adidas, la multinacional alemana que tan sólo unos meses antes había renunciado a continuar sponsorizando a la NBA más allá de la finalización de su contrato, en el año 2017, irrumpía en escena con una megaoferta a uno de los grandes cracks de la liga norteamericana, James Harden, al que ponía encima de la mesa 200 millones de dólares por 13 años de relación en lo que era una demostración de la apuesta que la marca ha decidido a realizar con su cambio de estrategia, apostando por los verdaderos protagonistas de la NBA, los jugadores, en lugar de las franquicias al objeto de reconducir su situación en el mercado norteamericano. Hoy, apenas siete días después, la compañía ha visto como su primer gran objetivo se ha conseguido: Harden lucirá zapatillas de la marca alemana durante los próximos 13 años.

adidas gana el pulso: Nike renuncia a James Harden



A pesar de que aún no se ha comunicado de manera oficial, Marketing Deportivo MD ha podido saber de fuentes muy cercanas a la operación que la multinacional norteamericana Nike, la otra gran afectada por la oferta que adidas ponía encima de la mesa a James Harden, no ejercerá el derecho de tanteo que tenía reservado por el jugador y, por lo tanto, este tendrá plena libertad para firmar con adidas, un hecho que se producirá en breve.

Se produce así la primera victoria a favor de adidas en mucho tiempo dentro del universo NBA, donde Nike domina con absoluta claridad junto con su filial Jordan, un golpe que viene a reafirmar el cambio de estrategia puesto en marcha por la entidad germana rehusando a vincularse con organizaciones o franquicias y concediendo un mayor papel e importancia en sus proyectos de futuro a las grandes estrellas del baloncesto mundial.

¿Pierde Nike o le deja ir?



La oferta de adidas y la resolución de la misma por parte de Nike, a la que dejaba en una situación realmente complicada después del esfuerzo que la firma de Oregon había tenido que realizar para retener a Kevin Durant ante las ofensivas de Under Armour, deja en el aire una pregunta que hace tan sólo siete días no se planteaba nadie dentro del sector: ¿deja Nike ir a James Harden o realmente no puede afrontar otro esfuerzo del calado realizado con Kevin Durant hace apenas unos meses?

Oficialmente, de puertas hacia fuera, Nike habría considerado prescindible la figura de James Harden ante el elenco de grandes embajadores que mantendría la compañía aún perdiendo al crack de los Rockets. A saber: LeBron James, Kobe Bryant, el propio Kevin Durant, a los que habría que sumar nombres como Carmelo Anthony, Chris Paul, Blake Griffin o Russell Westbrook, todos ellos bajo el logo de su filial Jordan. Pero eso tan sólo es, como decimos, aparentemente.

En el sector ha comenzado a circular un rumor cada vez mayor que habla de la imposibilidad de Nike de poder hacer frente a otro desembolso del realizado por Durant hace apenas unos meses: más de 300 millones de dólares. Si a esto le sumamos la enorme cantidad que la marca desembolsará por ser patrocinador de la NBA en sustitución precisamente de adidas, casi 1000 millones de dólares por ocho años de duración, un 245% más de lo que hasta 2017 habrá desembolsado adidas.

Una victoria



La renuncia de Nike a ejercer el derecho de tanteo sobre Harden, sea por los motivos que sea, tiene otra lectura de efecto inmediato. Después de mucho buscar, en la marca alemana podrían haber encontrado al verdadero sustituto de Derrick Rose, su gran embajador cuyas lesiones de los últimos años han lastrado a él deportivamente y a la marca de manera comercial.

Los esfuerzos posteriores de la compañía por encontrar sustituto en las figuras de cracks como John Wall o Damian Lillard no han llegado a cuajar, al menos hasta ahora, por lo que la llegada de Harden puede suponer el punto de inflexión que tanto andaba buscando adidas en la NBA para poder afrontar con garantías su batalla no ya sólo contra Nike sino también con Under Armour.

En Nike, por su parte, comienzan a ver con cierta preocupación, aunque disimulada, la fuga de grandes estrellas de su catálogo de embajadores, iniciada por un Stephen Curry que abandonó la compañía con destino a Under Armour por apenas unos pocos millones de dólares y continuando con James Harden, cuya continuidad sí que le hubiera supuesto un mayor esfuerzo a la marca del swoosh.


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