El destinatario de "la dieta de Mourinho" no es Benítez sino Florentino
  • La respuesta de José Mourinho, actual entrenador del Chelsea británico y ex entrenador del Real Madrid, a las declaraciones de la mujer de Rafa Benítez, técnico blanco, recomendando a éste ponerse a dieta podrían tener como destinatario no a Rafa Benítez ni a su mujer sino al propio presidente madridista, Florentino Pérez

  • Mourinho sabe de la obsesión del mandatario blanco por la imagen que el Real Madrid o cualquiera de sus miembros puede estar transmitiendo al exterior, hecho éste que podría estar aprovechando Mourinho para atacar donde más duele al presidente madridista

  • El propio Pérez ya aconsejó a Benítez ponerse a dieta días antes de su presentación oficial por los motivos citados




"Si se dedicara a la dieta de su marido le iría mejor que hablando de mí". No se habla de otra cosa en las últimas horas dentro del mundo del fútbol. La frase, obra de José Mourinho, está dirigida hacia la mujer del actual entrenador del Real Madrid en respuesta a unas declaraciones previas de ésta en las que afirmaba que ellos (el equipo de trabajo que encabeza su marido) iban arreglando los entuertos que iba dejando Mourinho en sus anteriores equipos. Sin embargo, lejos del chascarrillo que dicha polémica pudiera suscitar, la misma tiene una relación directa con el mundo del marketing en el deporte: la de la obsesión que Florentino Pérez tiene por el mismo dentro del Real Madrid.

Rafa Benítez, otro "perfil bajo"



La historia ya es de por sí conocida. Hace ya algunos años, allá por el 2003, cuando Vicente del Bosque era entrenador del Real Madrid, que venía de ganar dos Champions, dos Ligas y una Intercontinental entre otros títulos, el presidente Florentino Pérez decidió prescindir de sus servicios amparándose en la necesidad de transmitir una imagen moderna, actual y mucho más mediática que la que inspiraba y transmitía Vicente del Bosque al que consideró un entrenador de perfil bajo bajo ese punto de vista.

Para muchos, la decisión fue intolerable. Para otros, una muestra más de la enorme obsesión y preocupación que el tema de la imagen pública de todo lo que rodea al Real Madrid subyace en el presidente blanco. Hace tan sólo unos meses, y varios años después de aquello, el club blanco anunciaba la llegada a su banquillo de Rafa Benítez, un entrenador de la casa curtido como técnico fuera de ella en varios de los más importantes clubes europeos, como Liverpool o Inter de Milán, pero con un enorme lastre a sus espaldas que hace que algunos consideren que tiene la puerta de salida de la Casa Blanca abierta incluso antes de comenzar. Y todo por dos circunstancias claves: su perfil bajo y esa de la que ahora habla todo el mundo: su dieta.

El gran peligro de Benítez con Florentino: la dieta y su "perfil bajo" 



Aunque el tema de la dieta de Benítez esté siendo ahora objeto de portada de medios de comunicación por su conflicto con Mourinho, el asunto es de mucha más trascendencia que una mera polémica. Al menos, para su presidente, Florentino Pérez.

Así, fue el propio mandatario madridista el que instó a Benítez días antes de su presentación oficial la obligación y necesidad de adoptar una dieta alimenticia que le permitiera mejorar, según el propio Pérez, la imagen que desde el banquillo blanco se iba a transmitir en la figura de su entrenador, en un claro ejemplo más de la preocupación de Pérez por la imagen pública de todo cuanto rodea al Real Madrid.

El presidente blanco quería evitar a toda costa que la visible obesidad que luce el entrenador madridista pudiera ser objeto de ataque al club mediante mofas, cánticos e ironías de hinchadas rivales y medios de comunicación, tal y como sucedió en su estancia en Inglaterra donde se le conocía como "el gordo camarero español".

El destinatario de "la dieta de Mourinho" no era Benítez sino Florentino



Para Florentino Pérez, el dueño del banquillo blanco debe ser una persona de alto perfil mediático, con capacidad y liderazgo suficiente como para saber imponerse no sólo a la plantilla sino a la enorme presión que desde los medios de comunicación se ejerce sobre la figura del entrenador de un club como el Real Madrid y con un atractivo comercial lo suficientemente importante como para colaborar a la difusión y expansión de la marca del club a través de sus propios acuerdos comerciales con firmas y compañías interesadas en ello. En definitiva, Florentino busca desesperadamente otro Mourinho.

Sin embargo, esos requisitos sólo lo reúnen en el fútbol mundial actual dos entrenadores: José Mourinho, que salió de aquella manera del Real Madrid pese a las objeciones del mandatario madridista para que ello ocurriera. Y Pep Guardiola, un barcelonista de pro que difícilmente recalará alguna vez en el banquillo blanco para dirigirlo. El resto, para Pérez, son entrenadores con perfiles bajos. Si a esos perfiles bajos se le unen agravantes añadidos como el sobrepeso, podríamos decir que Rafa Benítez tiene todas las papeletas para estar al borde del precipicio a poco que los resultados no comiencen a acompañar.

Mourinho es quizás uno de los entrenadores que mejor se maneja entre los medios de comunicación. Y consciente de la importancia que da Florentino Pérez a todo lo público, quizás habría que comenzar a pensar que su mensaje sobre la dieta de Benítez no iba destinado ni al actual entrenador blanco ni a su mujer ni a nadie más que al propio presidente madridista y su obsesión por el cuidado de la imagen que desde el club se transmite.

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