El Deportivo rechaza a un jugador por un tweet contra el club
  • El Deportivo de la Coruña español ha confirmado y posteriormente rechazado, en menos de 24 horas, el fichaje de una joven promesa del fútbol tras la enorme polémica que su fichaje ha generado en las redes sociales

  • El motivo de esta marcha atrás, un tweet que el jugador habría emitido hace ahora tres años, cuando contaba con 17, y en el que atacaba directamente al club que ahora le fichó y le despidió en el mismo día




Si a alguien, hoy en día, le queda algún tipo de dudas de la enorme influencia de las redes sociales dentro del mundo del deporte, tan sólo es necesario que se dé una vuelta por nuestras últimas ediciones para comprobar, desde diferentes ámbitos y puntos de vista, cómo las mismas pueden influir sobremanera en un mundo como el del deporte, tanto para bien como para mal, y el papel que pueden jugar las mismas de acuerdo al punto de vista que se pretenda analizar. Sin embargo, lo sucedido hace tan sólo unas horas con el Deportivo de la Coruña, equipo de la Primera División española de fútbol, abre una nueva perspectiva hasta ahora no analizada de las consecuencias que tener o no presencia en las redes sociales puede traer para una entidad o, en este caso, para un deportista.

Todo el mundo quiere a las redes



Desde que hace ahora unos años la llegada de la web 2.0 y la aparición de las redes sociales fueran, poco a poco, accediendo al mundo del deporte, la influencia que las mismas ejerce sobre deportistas y entidades no para de crecer. Tanto es así, que el análisis a realizar respecto a las mismas se puede llevar a cabo desde diferentes perspectivas o puntos de vista y todos ellos resultan igualmente interesantes a la hora de extraer conclusiones sobre dicha influencia.

Hasta ahora hemos podido comprobar varios de esos puntos de vista. El primero y más directo, cómo estas redes sociales son un elemento fundamental de comunicación y contacto entre las grandes estrellas y entidades del mundo del deporte y sus aficionados, una conexión que antes no existía y que ahora, gracias a las mismas, adquiere una dimensión completamente nueva y fundamental para la buena interrelación del deportista o entidad en cuestión con sus fans.

En consonancia con esto, otro punto de vista más que interesante es el del enorme valor añadido que dicha presencia en redes genera en la marca del deportista o entidad en cuestión, un valor añadido que los interesados pueden esgrimir como un importante argumento a la hora de negociar no menos interesantes acuerdos de patrocinio con firmas y marcas comerciales interesadas que les reportan pingües beneficios a sus respectivas cuentas corrientes.

En último lugar, y un claro ejemplo del mismo lo vemos en otro artículo en esta misma edición de Marketing Deportivo MD, está el enorme interés de ésta o aquélla red social por tener en su catálogo de usuarios a las estrellas más afamadas del mundo del deporte debido al caché que ello le generará a la misma y el enorme celo con el que dichas redes sociales guardan y protegen las cuentas y los intereses de dichos cracks.

Sin embargo, lo ocurrido hace tan sólo unas horas con el Deportivo de la Coruña aporta un nuevo punto de vista que viene a concretar esta cuadratura del círculo en la que se han convertido las redes sociales.

El Deportivo rechaza a un jugador por un tweet contra el club



Todo comienza en la tarde del pasado lunes. El Deportivo de la Coruña, equipo que milita en la Primera División del fútbol español, anuncia a través de un comunicado la incorporación a la entidad de una joven promesa del fútbol, el joven Julio Rey, que venía de completar su formación en varios clubes catalanes como el Espanyol o el Pobla de Mafumet y que vendría, en principio, a engrosar las filas del equipo filial del club deportivista. La noticia apenas cuenta con la repercusión mediática más que la que pueden darle los medios de comunicación en información del club gallego. Más sin embargo, todo lo que se generó a continuación ha llegado a ser portada en todos los medios nacionales dentro del fútbol español.

Ese fichaje habría pasado sin más entre los tantos que se producen a lo largo de cualquier pretemporada en el fútbol europeo de no ser porque el mismo atraería la inquisidora mirada de la Red, que rápidamente comenzó a indagar en el pasado del futbolista para encontrar un tweet que el jugador emitió en el año 2012, cuando apenas contaba con 17 años, tras un encuentro disputado entre el Deportivo de la Coruña y el FC Barcelona, que el club gallego acabó perdiendo por 4-5.

El tweet apenas contaba con cuatro palabras: "Puta Depor, Puta Riazor". A partir de ese momento, ya nada volvería a ser igual para el joven fichaje deportivista. Las redes sociales, sobretodo en Galicia, comenzaron a hervir con el tweet que apenas tres años antes había hecho circular el jugador hasta tal punto que, tan sólo unas horas después de anunciar su fichaje, el Deportivo de la Coruña emitía otro certificado en el que informaba que rectificaba y desestimaba la incorporación al club del jugador por haber insultado al club.

Una nueva dimensión



Con ello, el Deportivo de la Coruña estaba abriendo de par en par las puertas a una nueva dimensión dentro del poder que ya de por sí tienen las redes sociales: ahora no sólo iban a ser capaz de incrementar o minusvalorar el valor de marca de cualquier deportista sino que, además, serían claves a la hora de determinar, según la actuación del mismo durante toda su existencia en la red, el futuro de un jugador dentro del mundo del deporte.

La cuestión que se plantea en estos momentos es si el Deportivo de la Coruña habría actuado exactamente igual si el jugador en cuestión hubiera sido otro de mucho más renombre o una promesa mucho más mediática que la figura de Julio Rey. El último precedente similar lo encontramos hace tan sólo unos meses en el fichaje del mexicano Raúl Jiménez por el Atlético de Madrid, un fichaje que generó una fuerte polémica en los aficionados colchoneros porque el jugador antes de su incorporación no dudaba en celebrar a través de las redes sociales los éxitos del eterno rival atlético: el Real Madrid.

El Deportivo ha activado, quizás sin saberlo, la última pieza de un puzzle que viene a representar la enorme influencia y poder, tanto en lo positivo como en lo negativo, que tienen hoy en día las redes sociales en la figura de cualquier deportista. Capaces de lo mejor y lo peor, ahora las estrellas y futuras estrellas del mundo del deporte no sólo deberán centrarse en estar o no presente en las redes sociales sino, además, en cuidar y mucho lo que transmiten y expresan a través de ellas. Su futuro depende en gran parte de eso.

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