Durant rechazó a adidas por serle fiel a Nike
  • Hace ahora justo un año Kevin Durant renovó los votos de fidelidad con Nike a cambio de más de 300 millones de dólares y ante la oferta que le ponía encima de la mesa Under Armour

  • Esa fidelidad
  • tuvo su precedente hace ahora ocho años cuando Durant rechazó a adidas y decidió quedarse en Nike, a pesar de una superior oferta de la marca alemana




Hace tan sólo un año vivimos, justo en las puertas del Mundial de Baloncesto FIBA que se iba a celebrar en España, una de las batallas de marketing más importantes dentro del mundo de este deporte de los últimos años: la disputada entre las multinacionales norteamericanas Nike y Under Armour, por tratar de retener, la una, y de incorporar, la otra, a sus respectivos catálogos de embajadores a uno de los jugadores más importantes de la NBA, Kevin Durant. El resultado de la historia es ya por todos conocido pero la misma se inició mucho antes, allá por el año 2007, cuando el jugador de los Thunder pudo haber cambiado la historia de su relación con Nike si hubiera aceptado una mareante oferta de adidas.

Se queda en Nike



Hace apenas doce meses asistíamos con expectación a una de las batallas entre dos importantes firmas del sector más interesantes que dentro del mundo del baloncesto hayamos podido vivir en los últimos años: la que entablaron Nike y Under Armour por hacerse con los servicios de Kevin Durant.

Al final, después de muchos rumores, el crack de los Thunder decidió, por segunda vez en su carrera, serle fiel a la marca norteamericana, aunque ello no le saliera demasiado barato a Nike, que tuvo que firmar un acuerdo de más de 300 millones de dólares con el jugador ante las embestidas de la firma presidida por Kevin Plank. Se reproducía, de este modo, una situación que siete años antes habían vivido los mismos protagonistas con la variante de adidas en lugar de Under Armour.


Durant rechazó a adidas por serle fiel a Nike



Año 2007. Aaron Goodwin, agente de un jovencísimo Kevin Durant que militaba en los Sonics, acepta, a instancias de su representado, la oferta que le ponía encima de la mesa la firma norteamericana Nike, a pesar de que la misma era sensiblemente inferior a otras de las que disponía uno de los grandes cracks actuales de la NBA. Sin embargo, y en palabras de un cariacontecido Goodwin, que no lograba entender por qué perdían dinero aceptando la renovación con la firma de Oregon, Durant se quedaba en Nike durante los siguientes siete años.

El final de esta historia, sin embargo, tuvo una batalla entre Nike y adidas casi tan importante en su momento como la vivida hace tan sólo unos meses entre Nike y Under Armour. Así, y aunque con menor repercusión mediática que ahora, adidas trataba de hacerse un hueco en el entramado de Nike dentro de la NBA, para lo cual fijó sus ojos en la joven estrella de los Sonics, un Durant al que puso encima de la mesa un contrato de 70 millones de dólares por siete años de duración y 12 millones más en variables e incentivos, una oferta al alcance de muy pocos novatos en aquel tiempo.

Durant ya manejaba una oferta de renovación de Nike, aunque la misma quedaba sensiblemente distante de la que le presentaba adidas. Así, los de Oregon le ofrecían el mismo contrato de siete años de duración pero por 60 millones de dólares y tan sólo 10 millones más en variables e incentivos. Y aunque los asesores del jugador optaban por la oferta de adidas, el actual crack de los Thunder dio su primer voto de fidelidad a Nike, una marca que le había estado equipando desde sus tiempos en el instituto.

Aquella fidelidad se tradujo, hace ahora doce meses, en un megacontrato de más de 300 millones de dólares que aseguró que la misma se mantuviera en la mente de Durant y que diera, por segunda vez en su carrera, el "Sí, quiero" a Nike, aunque ahora le saliera mucho más caro a la marca del swoosh que entonces.


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