Nike teme que Mo Farah se incorpore a su lista de "embajadores malditos"
  • Un nuevo escándalo de dopaje puede sacudir, de confirmarse los rumores, a la marca norteamericana Nike, que ve con preocupación como las acusaciones, cada vez más notorias, que se vierten sobre las dudas acerca de la limpieza de Mo Farah para competir quedan en entredicho

  • El mediofondista británico de origen etíope se saltó dos controles antidopaje de manera consecutiva justo antes de los Juegos Olímpicos de Londres argumentando diversas justificaciones para ello

  • El Ukad, la Agencia Antidopaje Británica, estudia en estos días unas acusaciones que ponen muy en entredicho la actuación del campeón olímpico de 3.000 y 5.000 metros lisos en Londres




Febrero de 2013. Oscar Pistorius es detenido acusado del asesinato de su novia. La marca de uno de los atletas paralímpicos más respetados y admirados del mundo, de indudable valor comercial para las firmas y marcas, se derrumbaba como un castillo de naipes y bajo ella, la de las marcas patrocinadoras que lo apoyaban, entre ellas, Nike. Tan sólo unos meses antes, Lance Armstrong era desposeído de sus siete Tours de Francia y acusado por la USADA de poner en práctica un sistema de dopaje sistemático y continuado desde hacía años. También era embajador de Nike. Se completaba con ello un quinteto que en Marketing Deportivo MD denominamos los Cinco Embajadores Malditos de la firma. Hoy, más de dos años después, a ese quinteto puede unirse un nuevo miembro para desesperación de la firma norteamericana.

Mo Farah, bajo sospechas de dopaje



La noticia ha saltado hace tan sólo unas horas en el Reino Unido. Uno de los mejores mediofondistas de todo el mundo, el británico Mo Farah, ha reclamado para él, muy a su pesar, el protagonismo de medios de comunicación y redes sociales tras las cada vez más claras sospechas que sobre el mismo se vierten acerca de un supuesto caso de dopaje.

Así, el atleta de origen etíope, se perdió un primer test de dopaje dos años antes de los Juegos Olímpicos celebrados en Londres, a comienzos del año 2010, por estar supuestamente de viaje, mientras que tan sólo un año más tarde, en febrero de 2011, volvió a repetir espantada ante los comisarios encargados de hacerle el pertinente control antidopaje, en esta ocasión, en no haber escuchado el timbre de su casa cuando los técnicos antidopaje acudieron a su domicilio a practicarle el pertinente examen.

El organismo antidopaje británico, el Ukad, establece que cualquier atleta que no cumpla con tres controles antidopajes durante un periodo de 18 meses (en la actualidad el mismo se ha reducido a 12 meses) podría ser sancionado con una prohibición para competir de hasta 4 años. Aunque Farah sólo ha incumplido en dos ocasiones, existe una enorme controversia en el Reino Unido acerca de la presunta limpieza en la carrera deportiva del británico en los últimos años.

Nike teme la vuelta de viejos fantasmas



El anuncio ha caído como un enorme jarro de agua fría para el atleta, sumido según ha reconocido en un fuerte estrés emocional por dichas acusaciones, entre sus seguidores y, sobretodo, en Nike, la marca que lo patrocina a nivel mundial. Así, en la firma, han vuelto como apenas dos años después del último escándalo que afectó a uno de sus embajadores, Oscar Pistorius, vuelve a ver como su marca puede quedar seriamente dañada por la actuación de otro de sus representantes.

Aunque ninguna marca está libre de poder verse afectada por escándalos de cualquier tipo en los que incurran sus representantes, en el caso de la firma norteamericana los acontecimientos se han sucedido de manera muy habitual en los últimos años hasta el punto de poder elaborar una lista con los Cinco Embajadores Malditos que han asolado la marca Nike desde el año 2001 por cuestiones de escándalos de diversa índole.


Los cinco malditos



En el año 2001 Nike se hace con el novato de primer año en la NFL, y una de las estrellas más prometedoras del firmamento NFL, el mariscal de campo de los Atlanta Falcons, Michael Vick a cambio de un sustancial contrato multimillonario. Tan sólo seis años después, en plena cúspide de su carrera, Michael Vick es encontrado culpable por organizar peleas de perros y establecer un sistema de apuestas ilegales al respecto. En ese mismo año 2007, la ganadora de tres medallas de oro y otras dos de bronce en los Juegos Olímpicos de Sidney 2000, Marion Jones, vuelve a asestar un duro golpe a la marca al confirmar haber consumido sustancias prohibidas por lo que se le impone una condena de seis meses de prisión.

En 2011, la Penn State despide de manera fulminante a su mítico entrenador, Joe Paterno, también embajador de Nike, después de demostrarse que ocultó durante varios años un escándalo de abusos sexuales a menores en el que estaba involucrado su asistente, Jerry Sandusky. En 2012 surgió el escándalo Armstrong y en 2013, tan sólo unos meses después, el caso Oscar Pistorius.


En peligro millones de inversión


Iconos mediáticos. Estrellas del mundo del deporte. Grandes figuras dentro y fuera del terreno deportivo. Parámetros y condiciones que la firma norteamericana Nike, al igual que otras grandes marcas, ponen como requisitos indispensables para entrar a formar parte de ese exclusivo y elitista grupo de deportistas embajadores de la firma de Oregon, privilegiados que se beneficiaban del enorme poder de Nike. A cambio, contratos millonarios. Nike gasta al año millones de dólares en publicidad y promociones. De los casi 8.000 millones de dólares que gastó en 2011 por dichos conceptos, casi mil se van en patrocinios con las principales estrellas del deporte.

Ahora, nuevamente, Nike lucha para que su lista de los 'cinco malditos' se quede ahí y no se incremente en el futuro y evitar con ello el irreparable daño que este tipo de 'errores' causan a su imagen de marca. Aunque Mo Farah llama insistentemente a la puerta de este quinteto. El tiempo dirá.

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