¿Y si Nike no pudiera hacer frente a su estrategia de alcanzar el Real Madrid?
  • La reciente renovación alcanzada por el Bayern de Munich con la marca alemana adidas por 940 millones de euros vuelve a poner encima de la mesa el debate sobre el futuro de la sponsorización técnica en Europa pero ahora desde otra perspectiva

  • En Nike comienzan a asaltar dudas acerca de si adidas está realmente débil económicamente como para afrontar otro contrato de esta envergadura, esta vez, con el Real Madrid, gran objetivo norteamericano




Mucho se está hablando estos días del último gran contrato firmado por la multinacional alemana adidas con el Bayern de Munich, un contrato valorado en 940 millones de euros durante los próximos 10 años que viene a unirse a otro megacontrato que ya firmara el año pasado la firma de las tres bandas con el Manchester United y que propició que el sector de la sponsorización técnica dibujara un escenario en el que aún no se han logrado determinar las consecuencias que pueden afectar al mismo en el corto y medio plazo.

El acuerdo alcanzado por la firma alemana con el club británico hace ahora un año, 1.000 millones de euros anuales a cambio de 10 años, supuso una auténtica revolución dentro del mundo de la sponsorización técnica, un acuerdo que fue rápidamente objeto de amplio debate acerca de la capacidad de la firma para mantener un contrato de dichas cantidades. Hoy, un año después, y tras la firma del nuevo acuerdo con el Bayern de Munich, las dudas acerca de la capacidad de la firma saltan al seno de su marca rival: ¿Y si Nike no pudiera con la nueva apuesta surgida tras el acuerdo con el United?

¿Estrategia de Nike?



Nada más conocerse el acuerdo firmado por la multinacional alemana adidas con el Manchester United rápidamente comenzaron a surgir interpretaciones acerca de los propósitos de la firma germana con esa inversión pero, sobretodo, con las intenciones de su gran rival Nike, que tan sólo unas semanas antes tenía casi cerrado un acuerdo con los británicos por cerca de 70 millones de euros anuales y que unos días después, de imprevisto y sin aparente oposición, dejaba el camino libre a su archienemiga con uno de los grandes clubes británicos de la Premier League.

Desde Marketing Deportivo MD pusimos sobre la mesa rápidamente una teoría que según pasaba el tiempo iba cogiendo cada vez más fuerza: ¿Y si todo respondiera a una estrategia de la multinacional norteamericana para hipotecar el futuro de su gran rival dentro del sector y, de paso, acercarse cada vez más a uno de los grandes objetivos de Nike, vestir al Real Madrid?

Los clubes adidas, en armas



El contrato alcanzado por adidas con el United rápidamente produjo un efecto en cadena en los principales clubes de la marca: si adidas estaba dispuesta a abonar 1.000 millones de euros al años a un United que ni siquiera se ha clasificado para Europa en la presente temporada, ¿cuánto debería abonar a clubes como el Bayern de Munich o el Real Madrid, dos de los principales valores de la marca de las tres bandas y, además, los dos últimos campeones de la Champions League?

El plan de Nike avanzaba y rápidamente estos clubes comenzaron a alzar la voz. Pero, paradójicamente, y por extraño que pudiera parecer, a la postura más bien comedida a este respecto mostrada hasta ahora por el Real Madrid se unió otra mucho más beligerante por el club que menos se esperaba, el Bayern de Munich. Y decimos que el club que menos se esperaba porque no debemos olvidar que el Bayern, además de estar vestido por adidas, es propiedad de adidas (en un 10% aproximadamente). Y si bien cabía esperar una respuesta, aunque fuera a nivel interno, de clubes como Bayern o Real Madrid hacia la marca, lo que nadie esperaba es que dichas críticas al acuerdo con el United vinieran del Bayern y de modo público, amenazando incluso con comenzar a escuchar ofertas de firmas rivales si no se atendía a sus reivindicaciones.

Otros 1.000 millones para el Bayern



La respuesta exigía rapidez y contundencia por parte de la firma alemana. Un Bayern propiedad de adidas vestido por su gran rival Nike era una apuesta lo suficientemente arriesgada que en la multinacional germana no podían permitirse el lujo de comprobar si los dirigentes del Bayern iban de farol o no. Y hace tan sólo unos días, llegó la tan esperada respuesta.

Coincidiendo con la conquista de un nuevo título para el club entrenado por Pep Guardiola, y consciente de la enorme repercusión que ello tendría en los medios a nivel mundial, la firma de las tres bandas anunció el nuevo acuerdo alcanzado con el conjunto bávaro para la próxima década a razón de 940 millones de euros, desglosados en unos 80 millones de euros anuales fijos más unas cuantías variables que elevarían el contrato hasta esos 94 millones al año, justo la cifra que percibe el United de adidas. Estábamos ante un nuevo paso en el plan de Nike para la autodestrucción de adidas.. ¿o quizás no?

¿Y si Nike no pudiera hacer frente a su estrategia de alcanzar el Real Madrid?



El anuncio del acuerdo del Bayern con adidas rápidamente comenzó a ser objeto de análisis. Si ya con la firma de su alianza con el United la marca había tenido que comenzar a renunciar a importantes alianzas dentro del mundo del deporte, como su acuerdo con Andy Murray, la suscripción del nuevo acuerdo con el Bayern de Munich, en unas cifras muy semejantes a las alcanzadas con el United, podría suponer que la marca hipotecara de manera definitiva toda su capacidad dentro del sector, dejando el camino expédito para que Nike campara a sus anchas con los principales clubes europeos. Pero, ¿y si ello no fuera así?

Desde hace tan sólo unos días una enorme duda ha comenzado a recorrer la planta noble de la marca norteamericana: ¿y si adidas tuviera capacidad para afrontar esos acuerdos, sobretodo a nivel económico? El anuncio del acuerdo de adidas con el Bayern ha puesto sobre la mesa las dudas acerca de si la marca alemana podrá hacer frente a todos sus compromisos dentro del sector, pero, dándole la vuelta al asunto, también ha venido a suponer una demostración de músculo financiero por parte de la multinacional que viene a coincidir en el tiempo con la publicación de sus cuentas correspondientes al primer trimestre del año, unas cuentas donde la marca ha vuelto a recuperar la senda de las buenas noticias con un importante incremento en su beneficio.

Todo ello ha provocado que la situación pegue un giro inesperado. Esta capacidad de respuesta de adidas viene a alentar las dudas en Nike, una firma que ha arriesgado todo a lo que parece su único objetivo: llegar al Real Madrid al cese del acuerdo de sponsorización que tiene el conjunto blanco con adidas. Para ello, Nike ha renunciado a clubes emblemáticos prácticamente en todas las principales ligas europeas: en Inglaterra ha dejado ir al United y al Arsenal; en Italia, la Juve, uno de sus standartes, pasará a vestir adidas y en Holanda y Portugal, por citar sólo alguno de los casos más destacados, PSV y Oporto vestirán Umbro y Warrior.

Muchos consideran que si bien adidas está haciendo un importante sacrificio a nivel económico para mantener a sus baluartes dentro del fútbol europeo, las renuncias que Nike está llevando a cabo, prácticamente sin oposición alguna, alimentan cada vez más los rumores de si la firma estaría en situación de poder hacer frente a una (otra más) importante oferta de renovación de adidas al Real Madrid.

La situación es bastante compleja. Todo apunta a que en adidas tratan de asegurarse a golpe de talonario importantes clubes en Europa ante lo que parece una evidencia: un posible acuerdo entre el Real Madrid y Nike que vendría a explicar el silencio que desde el club de Concha Espina mantienen en lo referente a su alianza con adidas. Sin embargo, en Nike preocupa y mucho que ese acuerdo no pueda entrar en vigor hasta la conclusión de su actual alianza con la marca alemana, allá por el año 2020, tiempo más que suficiente como para que adidas se recupere a nivel económico y poder contrarrestar esa supuesta oferta de Nike al club blanco.

Para muchos, adidas se ha vuelto a pegar un tiro en el pie con su acuerdo con el Bayern pero, ¿y si Nike no pudiera hacer frente a su estrategia de alcanzar el Real Madrid?


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