Funcionarios de la FIFA detenidos en el día de ayer
  • La detención, en el día de ayer de altos funcionarios de FIFA, incluido uno de sus vicepresidentes, en un hotel de Zurich mientras esperaban las votaciones a la presidencia de la FIFA que tendrán lugar el próximo viernes, se ha convertido en el golpe de gracia que ha acabado por hundir la marca FIFA

  • En la institución temen una oleada de abandonos por parte de importantes patrocinadores que tratarían así de evitar ver dañada su propia imagen con su unión a una institución que ahora mismo sólo da imagen de corrupción




La noticia saltaba al mediodía de ayer en Europa. Varios funcionarios de la FIFA, entre ellos su vicepresidente Jeffrey Webb, eran detenidos por la policía en una redada llevada a cabo en el hotel de Zurich donde esperaban a participar en las elecciones a la presidencia del máximo organismo del fútbol mundial que tendrán lugar el próximo viernes. Para muchos, el inicio de una nueva etapa de transparencia en FIFA necesaria que exige una renovación total y absoluta de unas estructuras enquistadas y anquilosadas en el pasado. Para otros, un golpe necesario igualmente pero que tendrá un importante daño colateral como consecuencia del mismo: la propia marca FIFA.

Más de 100 millones de dólares en sobornos



Agentes de policía de paisano habrían llegado a las instalaciones del hotel Buar au Lac donde, después de hacerse con las llaves de las habitaciones donde se hospedaban los funcionarios, habrían llegado a las mismas para llevárselos detenidos, una operación que se ha saldado sin oposición alguna por parte de los arrestados.

Las detenciones llegan a petición de un tribunal federal de los Estados Unidos por presunto fraude, extorsión y blanqueo de capitales por sospechas de aceptación de sobornos desde 1990 hasta hoy que habrían alcanzado una cifra superior a los 100 millones de dólares. Tal es la envergadura del caso que agentes judiciales norteamericanos encargados de llevar la investigación han afirmado sentirse impactados por el alcance de la misma hasta el punto de manifestar que pareciera que la misma estaba institucionalizada dentro de FIFA.


El golpe de gracia a la marca FIFA



Las detenciones practicadas en el día de ayer a esos funcionarios dejan en una situación más que complicada al hasta ahora presidente de la FIFA, Joseph Blatter, a la par uno de los candidatos a continuar en el sillón de poder de la organización durante otra legislatura. Sin embargo, dentro del mundo del marketing deportivo, el arrestamiento de esos altos mandatarios de la FIFA, aparte de suponer un verdadero soplo de aire fresco para una institución ahogada en escándalos, supone la confirmación como dicen los agentes federales de un sistema institucionalizado de corrupción dentro del propio organismo instalado en ella desde hace años y que tiene, como principal damnificada la marca FIFA.

Si hay una marca seriamente damnificada desde que comenzaron a surgir los rumores del supuesto escándalo de corrupción existente en FIFA en torno a la elección y designación de sedes para los Mundiales de Fútbol, destapado sobre todo con el conocido como Qatargate, esa no es otra que la de la propia FIFA, que desde hace unos meses ha comenzado a vivir en primera persona las consecuencias directas de los mismos.

Huída de patrocinadores



Así, hasta un total de cinco importantes patrocinadores han optado en los últimos meses por la puerta de salida de una institución cuyo patrocinio suele conllevar importantes tasas de retorno a las firmas inversoras interesadas en patrocinar y sponsorizar cualquiera de sus eventos deportivos. Sin embargo, parece haber pesado más el posible lastre que supondría que llegara un momento como el actual y sus respectivas marcas comerciales pudieran verse dañadas por los escándalos de corrupción de FIFA, algo que motivó la salida, como decimos, de compañías como Emirates o Sony. Pero lo peor puede estar aún por llegar.

La FIFA está tocada. Su marca, a punto de hundirse. A esa salida de entidades como Emirates o Sony llevadas a cabo hace tan sólo unos meses y bajo un presunto cambio de estrategia en sus políticas de expansión tal y como argumentaron que pasaban por abandonar el mundo del deporte (estrategias que se caen con acuerdos posteriores como el de hace tan sólo unos días de Sony con UEFA y la Champions League), puede unirse ahora una oleada de abandonos de otras firmas que pretendan seguir los pasos de las anteriores y, para mayor perjuicio de la marca FIFA, sin esconder en esta ocasión los verdaderos motivos de su marcha: los escándalos de corrupción.

Aunque pueda resultar paradójico, la solución a uno de los principales problemas que arrastraba desde hace años FIFA, los escándalos de corrupción, pueden acabar por hundir en lo más bajo del pozo a su propia marca. Sin embargo, muchos dentro de la institución consideran más que necesario ese hundimiento para resurgir aún con más fuerza una marca que tan sólo con su propio nombre es capaz de generar sinergias para cualquier compañía de todo el mundo. Una limpieza en FIFA, aunque ahora embarre toda su marca, hará que la misma luzca en el futuro con mucho más brillo y esplendor que el que tiene en la actualidad, algo que se traducirá, a la larga, en muchos miles de millones de euros.

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