La RFEF no cuida ni a la Copa... ni a sus sponsors
  • El carrusel de despropósitos en la gestión comercial de la Copa del Rey por parte de la Federación Española de Fútbol culmina con la falta de promoción total de los patrocinadores de la misma por parte de la RFEF

  • Tan sólo adidas aparece en la web que la Federación destina a la Copa del Rey. Tanto Estrella Damm como SEAT deben activar estrategias de promoción propia para dar a conocer su rol con dicha competición




Marzo de 2015. Vísperas de la designación de la sede de la Final de la presente edición de la Copa del Rey de fútbol en España, un esperpento más mostrado de cara al público por la Real Federación Española de este deporte que no viene más que a poner a las claras el poco respeto y cuidado que el máximo organismo de control del fútbol español pone hacia uno de sus productos con mayor potencial. Hoy, casi dos meses después, y una vez vivido por todo el mundo semejante sainete, la RFEF vuelve a dar una muestra más de lo poco que cuida no ya a la Copa del Rey como producto sino incluso a los propios patrocinadores de la misma.

Un producto cada vez peor gestionado



El ridículo espectáculo dado por la Real Federación Española de Fútbol con la designación del estadio que sería finalmente sede de la Final de la Copa del Rey de este año no vino a ser más que el golpe de gracia que la propia Federación infringía a uno de sus productos con mayor potencial pero, paradójiamente, peor gestionados desde el organismo, un producto infravalorado que viene a poner de manifiesto los grandes errores que hay que tratar de evitar a cualquier responsable de una organización de este tipo para un evento de estas características sino se quiere correr el riesgo de caer en el más absoluto de los ridículos.

El sistema de competición utilizado, el fomento de la asistencia a los estadios, íntimamente relacionado con la gestión de los derechos televisivos, pero sobretodo, la pésima protección y potenciación por parte de la propia Federación de un producto del potencial de la Copa del Rey en España venían a poner de manifiesto la incompetencia del organismo por sacar el máximo rendimiento a una competición que muchos expertos coinciden en señalar como la gran perjudicada de la gestión que con ella lleva a cabo la RFEF.

Copa vs Copa: cuando el fútbol no aguanta la comparación



El pasado mes de febrero se disputó en España una de las competiciones que más interés despierta no sólo en el mundo del deporte español, sino en toda Europa y podríamos decir que en todo el mundo: la Copa del Rey de Baloncesto, una cita que año tras año se ha convertido en referencia dentro del basket mundial. Pero, ¿qué es lo que hace que la versión en basket de la Copa sea considerada un ejemplo a seguir en la explotación de un producto y la de fútbol sea tenida como un claro ejemplo de todo lo contrario, de incapacidad a la hora de explotar una competición con mucho potencial de una manera exitosa?

El baloncesto es el segundo deporte por antonomasia en España. Pero no por ello se puede considerar capacitado para presentar los vertiginosos números que tiene el fútbol, el deporte rey entre los aficionados españoles. ¿Qué armas entonces han provocado el milagro de tener un producto, la Copa, que cuenta en su explotación casi con más éxito que la competición madre, la propia Liga Endesa?

Conscientes de esa inferioridad para hacer sombra al fútbol, la ACB supo aprovechar al máximo la Copa del Rey hasta convertirlo en uno de los productos de más éxito comercial dentro del deporte español. Hasta tal punto es considerado así que la repercusión mediática del campeonato lo convierte en el All Star europeo. La edición de este año celebrada en Gran Canaria tuvo un impacto económico para la isla valorado en más de 25 millones de euros. Más de 500 periodistas acreditados de más de una decena de países, y representantes de más de la mitad de las franquicias de la NBA, además de ojeadores, entrenadores, profesionales y directivos convirtieron a la cita, como cada año, en un auténtico ejemplo de gestión por parte de la ACB. Concentrar la Copa del Rey en una única ciudad en formato de Final a 8, donde los siete mejores equipos de la clasificación hasta el cierre de la primera vuelta se clasifican para el torneo junto con el equipo local, dos hechos claves para el éxito de este título, han hecho de éste uno de los formatos deportivos más prestigiosos y rentables del baloncesto español. En esa edición de 2015, el valor mediático a nivel mundial superó los 40 millones de euros. Y cada año que pasa, se incrementan los datos de manera exponencial. A nivel de patrocinadores, el producto es extremadamente atractivo, con la concentración del evento en un fin de semana y en un único lugar, con lo que la exposición y alcance de las marcas asociadas se multiplica de manera asombrosa.

La RFEF no cuida ni a la Copa... ni a sus sponsors



Enfrente, como decimos, la RFEF y la particular explotación que de un producto como la Copa del Rey de Fútbol hace la misma. Con un potencial tremendamente superior a la competición de baloncesto, desde el máximo organismo del fútbol español o no saben o no quieren poner en marcha una estrategia de activación lo suficientemente preocupada por la explotación y gestión comercial de su producto.

Pero a esta dejadez que desde la Federación se hace con respecto a la Copa, se ha introducido ahora una importante novedad: el abandono y el poco cuidado que la RFEF dispensa a los patrocinadores de la misma. La Copa del Rey de Fútbol tiene como patrocinadores principales a la marca alemana adidas, a la postre principal patrocinador de la Real Federación Española de Fútbol, de sus competiciones y sponsor técnico de la Selección Española, pero también, a nivel de Copa del Rey de manera exclusiva, a dos importantes patrocinadores como son SEAT y Estrella Damm.

Y salvo la primera, ninguno de los otros dos principales sponsors aparecen en la (paupérrima) web que la Real Federación Española de Fútbol dedica a la Copa del Rey, algo que a buen seguro no habrá tenido que hacer mucha gracia a ambos sponsors, que desembolsan grandes sumas de dinero por estar al lado de la mayor competición que organiza, a nivel de clubes, la Federación Española.

Para poder conocer que estos dos patrocinadores sponsorizan la presente edición de la Copa del Rey tenemos que acudir a sus propias estrategias de activación, visibles a través de su propia página web. Un ejemplo más del despropósito en la gestión comercial de un producto como la Copa del Rey por parte de la RFEF y que deja en el aire otra pregunta aún más inquietante: ¿Habrá muchos patrocinadores interesados en sponsorizar la Copa del Rey sabiendo que la activación de dicho patrocinio por parte de la Federación es nula?


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