Dos estadios de Brasil 2014, en venta
  • Los estadios Arena das Dunas de Natal y Fonte Nova de Salvador, que acogieron partidos del Mundial de Brasil 2014, han sido puestos a la venta por la constructora propietaria de sus derechos



Uno de los grandes problemas de las gigantescas obras de infraestructuras que se acometen en un determinado país como consecuencia de su adecuación para organizar un evento deportivo del calado de un Mundial de Fútbol es qué hacer con las mismas una vez concluye el torneo. A nivel de estadios, éstos suelen ser el menor de los problemas para los organizadores, puesto que en la mayoría de los casos se convierten en los nuevos recintos para los clubes de las competiciones locales. Salvo en el caso de Brasil, donde tras el Mundial de 2014, ahora hace tan sólo unos días hemos podido conocer el insólito destino que le  espera a dos de los estadios mundialistas.

Dos estadios de Brasil 2014, en venta



Hace tan sólo unos días, dos estadios sedes de partidos oficiales en el pasado Mundial de Brasil 2014, los de Natal y Salvador, fueron puestos a la venta por uno de sus propietarios, la constructora OAS, axfisiada literalmente por un tremendo escándalo de corrupción que ha degenerado en una importantísima situación financiera para la entidad.

Así, la misma no ha visto más salida que poner a la venta los derechos que posee sobre ambos recintos, que son del 100% en el caso del Arena das Dunas de Natal y del 50% en el caso del Fonte Nova de Salvador, con el único objetivo de superar una crisis institucional en la compañía que deriva de las investigaciones por el caso de corrupción en Petrobras en el que, según fuentes policiales y judiciales, participaron al menos 23 empresas constructoras que supuestamente se repartieron los contratos con la petrolera para inflar posteriormente los precios y pedir sobornos multimillonarios, empresas entre las que estaría OAS.

¿Qué hacer con los estadios?



El estadio Arena das Dunas tuvo un coste de casi 100 millones de euros y en él juega, de manera regular, el América de Natal, un equipo de la tercera división brasileña. La situación del Fonte Nova es diferente. Su coste superó los 160 millones de euros y se quedará sin inquilino que juegue en el mismo a partir de mayo tras la renuncia a hacerlo del Bahía, club que milita en la segunda división brasileña, que ya ha anunciado que renuncia a jugar en el mismo debido a las discrepancias surgidas en las negociaciones entre la directiva del club y representantes de OAS.

El Arena das Dunas acogió cuatro encuentros, todos ellos correspondientes a la primera fase del torneo: México-Camerún (1:0); Ghana-Estados Unidos (1:2); Japón-Grecia (0:0) y el Italia-Uruguay (0:1). En el Fonte Nova se disputaron un total de seis encuentros: cuatro de la primera fase: España-Holanda (1:5); Alemania-Portugal (4:0); Suiza-Francia (2-5) y el Bosnia-Irán (3:1). Uno de Octavos de Final, el Bélgica-Estados Unidos (2:1) y uno de Cuartos de Final, el Holanda-Costa Rica (0:0;4:3 por penaltis)

Toda esta situación ha llevado a las autoridades brasileñas a plantearse una cuestión "¿Qué hacer con los estadios?". Los de Natal y Salvador no son los únicos que tienen problemas de viabilidad, la mayoría derivados de una ausencia de un calendario regular de partidos en los mismos que ayude a su financiación, por lo que muchos de los estadios mundialistas ha tenido que buscar medidas alternativas para lograr generar ingresos.

Particular mención tiene el estadio de Brasilia, el más caro de todo el Mundial, que ha derivado su uso para acoger tres oficinas gubernamentales, celebrar en él dos bodas colectivas y hasta utilizar su aparcamiento como parada pública de autobuses.


Participa y comenta esta noticia

 
Top