• Ya se conocen las primeras medidas a adoptar por Sky Sports y BT Sports para financiar el megacontrato alcanzado con la Premier hace apenas un mes

  • Mientras en BT Sports optan por el silencio (aún) en Sky Sports ya han anunciado que, tal y como hará BT Sports, subirán las cuotas que deberán pagar sus abonados a partir de ahora


Hace tan sólo unas semanas no se hablaba de otra cosa. El megacontrato por la venta de los derechos televisivos que la Premier League había conseguido alcanzar para el próximo trienio, el que va de 2016 a 2019, con dos de las principales cadenas televisivas británicas, BT Sports y Sky Sports, enfrascadas desde hace tiempo en una batalla total por los derechos de los principales eventos deportivos del planeta para retransmitirlos en las islas, copaba las portadas de medios de comunicación y redes sociales. Hoy, algo más de un mes después, ya sabemos quién pagará el dispendio.

6.900 millones de euros en tres años



La noticia llegó temprano. Apenas con las primeras horas de la tarde los medios de comunicación y las redes sociales comenzaban a hacerse eco con la que está llamada a ser una de las noticias del año en el sector del marketing deportivo. La Premier League, una de las principales competiciones futbolísticas de todo el mundo, lograba alcanzar un acuerdo estratosférico por la venta de sus derechos televisivos para los próximos tres años, un periodo que abarcaría desde 2016 hasta 2017.

La razón por la cual este anuncio eclipsó el resto de noticias del día (y de los siguientes días) era clara: la competición británica iba a recibir por dicha alianza un total de 6.900 millones de euros, o lo que es lo mismo, 2.300 millones de euros por temporada. Para hacernos una idea del acuerdo alcanzado, baste compararlo con el que es el principio de acuerdo que al parecer han adoptado ya en el mismo terreno dentro del fútbol español, a la espera de ser ratificado cuando el concurso sea convocado: unos 1.000 millones de euros y siempre que Real Madrid y FC Barcelona se incluyan en el contrato a contemplar en la que será la primera venta global de los derechos tras la próxima entrada en vigor de la nueva Ley del Deporte en España. Es decir, tan sólo en una temporada la Premier obtendrá por sus derechos más del doble que lo que obtendrá La Liga en España por el total del acuerdo a alcanzar.

Las sombras detrás del acuerdo



A pesar de lo extraordinario del acuerdo y del alcance del mismo, nada más conocerse ya hubo voces discrepantes acerca del mismo. Y lejos de buscarlas fuera, en círculos próximos a la competencia de ambas cadenas, las más críticas procedían del entorno cercano a las esferas donde se había alcanzado la decisión tanto en una como en otra compañía. Y razón no les faltaba.

Muchas de esas voces afirmaban que tanto BT Sports como Sky Sports lo que estaban haciendo con dicho acuerdo era hipotecar el futuro de ambas cadenas a un único y determinado producto, el fútbol británico. Cualquier paso en falso por éste, como ha sido ahora la eliminación total de los equipos británicos en competiciones europeas (no habrá presencia del fútbol de la Premier ni en la Fase de Cuartos de Final de la Champions League ni en la Fase de Cuartos de Final de la Europa League), podría tener consecuencias muy negativas no sólo en la propia Premier sino en ambas cadenas, a pesar de que el producto por el que se alcanzó el acuerdo era otro bastante diferente. Una eliminación como la actual iría en detrimento del propio producto en sí, el fútbol británico, con una importante devaluación del mismo que podría traducirse en una disminución de los ingresos a obtener por los patrocinadores como consecuencia de su alianza como tales con la Premier.

A esta ronda invitan los fans



Tal es así, que nada más conocerse el acuerdo las acciones de Sky en Bolsa cayeron hasta un 7% como respuesta negativa de los inversores a tan descomunal alianza (recordemos que Sky aportará el 75% de dicho acuerdo mientras que BT hará lo propio con el 25% restante). Había pues que encontrar una solución que tratara de poner remedio a una situación que se antojaba preocupante. Y a buen seguro que si la decisión de la firma del acuerdo no dejó indiferente a nadie, otro tanto de lo mismo ocurrirá con la solución adoptada.

Tanto BT como Sky, como parte de su estrategia para financiar dicha inversión, han decidido subir las cuotas de abono a sus plataformas de pago, por las que se podrá seguir la Premier, lo que podría traducirse en un importante y dramático descenso de las suscripciones y de los nuevos abonados que puede dar como consecuencia final, y en caso extremo, a la quiebra de ambas cadenas.

La primera en adoptarla ha sido la cadena del magnate Ruppert Murdoch, que ya ha anunciado una subida de 4 euros al mes para los aficionados particulares y una subida de hasta 65 euros para los contratos profesionales o de negocios (por ejemplo los bares), lo que es visto incluso desde dentro de la propia compañía como una invitación a marcharse a su gran rival, BT Sports, que aún no ha hecho mención alguna a su política de precios tras el acuerdo alcanzado y que, además, dispondrá de los derechos de la Champions League a partir de la temporada que viene.

Sin embargo, desde el entorno cercano a Sky tratan de suavizar y tranquilizar a los dirigentes más críticos con esa decisión argumentando que BT Sports también tiene entre sus políticas una subida de precios como consecuencia de estos acuerdos, algo que, recordemos, aún no ha hecho público.

Lo que está claro es que el enorme acuerdo alcanzado por la Premier League ya tiene quién lo pague: los aficionados británicos a través de las cuotas de suscripción a tales cadenas.


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