• El jugador galés del Real Madrid acaba de incorporarse a la disciplina de Sony Mobile en calidad de embajador

  • Su primera "misión" será la promoción de la Serie Xperia Z3

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La noticia que protagoniza el presente artículo vuelve a poner de manifiesto una cuestión que ya hemos debatido abiertamente en Marketing Deportivo MD: ¿quién da más a la otra parte, un jugador mediático al club que lo ficha o una entidad importante a la marca del jugador? El debate vuelve a aparecer tras conocerse el último movimiento de uno de los jugadores más importantes dentro de la plantilla del Real Madrid, el galés Gareth Bale, que hace tan sólo unos días ha firmado por la multinacional Sony Mobile como nuevo embajador.

El marketing de los rumores



Meses antes de que se confirmara el fichaje el internacional galés por el Real Madrid, por todo el Reino Unido comenzaron a aparecer rumores que situaban al jugador fuera de la plantilla de su por entonces club, el Tottenham Hotspur, rumores que iban creciendo con el paso del tiempo casi en la misma proporción que lo hacía el potencial mediático del galés.

Garteh Bale era por entonces uno de los mejores jugadores de su club y de la Premier League, hechos éstos sin embargo que no le eran suficiente como para que su popularidad y potencial mediático se dispararan. Apenas un contrato con adidas en torno a los 2,5 millones de euros era el principal aval que podía presentar Bale en su portfolio de firmas embajadores. Sin embargo, con la llegada de dichos rumores, la situación varió sustancialmente.

Conforme avanzaban las semanas y esos rumores, que vaticinaban la salida del jugador con destino a Madrid, se incrementaban, las marcas y firmas comerciales comenzaron a interesarse cada vez más por su figura. Así, la primera en llamar a la puerta fue la propia adidas, que no dudó en poner encima de la mesa del británico una oferta que casi doblaba a lo que entonces percibía, tratando de ahuyentar con eso a otras firmas interesadas en hacerse con el jugador. Pero no fue la única: otras importantes marcas, como BT Sports o EA Sport, trataron de unirse al jugador hasta el punto que ya el año pasado Forbes lo eligió como el deportista británico mejor pagado del mundo, con unos ingresos en 2014 de 30 millones de euros, de los que 10 procedían de sus ingresos comerciales.

El Madrid hace caja con Gareth Bale



Ahora, hace tan sólo unos días, se ha producido el anuncio del fichaje del jugador internacional galés del Real Madrid por la compañía de telefonía móvil Sony Mobile, que lo incorporará a su plantel de embajadores en calidad de uno de sus principales brand ambassadors a nivel mundial.

El acuerdo alcanzado tiene una duración inicial de un año y potenciará la promoción de la nueva Serie Xperia Z3 que la compañía lanzará al mercado. Para ello, la firma activará su relación con el jugador galés con una importante campaña que será lanzada al mercado en breve y con importantes promociones para los clientes de la marca, que tendrán la posibilidad de ganar un viaje para ver un encuentro del Real Madrid y entrenar con el protagonista de la promoción, Gareth Bale.

Pero si hay alguien que disfruta y está contento con que los asuntos fuera de los terrenos de juego le vayan viento en popa no sólo al jugador galés en particular sino a toda la plantilla blanca esa es la propia entidad madridista, el Real Madrid. Desde la llegada de Florentino Pérez a la presidencia blanca, en el club son conscientes del enorme valor añadido que a la marca de un determinado jugador se incorpora tras su fichaje por el Real Madrid.

Consciente de ello, ideó una estrategia clave para tratar de rentabilizar igualmente la llegada de dichos futbolistas e introdujo en los contratos de sus nuevos fichajes cláusulas que obligaban al jugador a ceder un tanto por ciento de sus derechos de imagen al club madridista, algo que tienen todos y cada uno de los integrantes de la plantilla del club blanco en la actualidad en mayor o menor medida.

En el caso de Gareth Bale, el Real Madrid se asegura un 40% de los ingresos que perciba el jugador procedente de sus derechos de imagen, esto es, y si tenemos en cuenta las cifras anteriormente mencionadas, alrededor de 4 millones de euros anuales. Un negocio redondo.



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