• Cruzcampo renueva la alianza que tenía desde el año 2007 con la Real Federación Española de Fútbol, prolongando la misma hasta el año 2018



Hace tan sólo unos días contábamos en un más que interesante artículo la pérdida de caché de la Selección Española de Fútbol tanto en lo concerniente a lo que la Real Federación Española de Fútbol cobraba por amistosos como en lo relativo a la pérdida cada vez más acuciada de patrocinadores. Ahora, tan sólo unos días después, la renovación de uno de los principales patrocinadores de La Roja vuelve a insuflar algo de aire a la selección.

Cruzcampo le da "vida" a España



La Real Federación Española de Fútbol y Cruzcampo han renovado el acuerdo de patrocinio por el que estaban vinculadas prolongando el mismo hasta el año 2018, de tal modo que la compañía cervecera continuará prestando su apoyo a la Selección tanto en la próxima Eurocopa de 2016 a celebrar en Francia como en el próximo Mundial de Rusia 2018.

Se prolonga así una relación que tuvo su inicio allá por el año 2007 y que en esta ocasión presenta como principal novedad el hecho de que el acuerdo conlleva, además del consabido patrocinio de la Selección Española de Fútbol masculina absoluta, también el patrocinio de la Selección Española de Fútbol Femenina y la Selección Sub21. Además, con el citado acuerdo Cruzcampo también se garantiza convertirse en uno de los principales patrocinadores de la Supercopa de España.


Pérdida de patrocinadores



La pérdida de rendimiento deportivo de España, traducida en una rápida eliminación en el último Mundial de Brasil 2014, ha provocado que su marca se deprecie de manera significativa en los últimos meses de cara a sus patrocinadores. Así, de los dos millones de euros que tenía de caché la selección nacional por disputar un encuentro amistoso se ha pasado a trabajar en los despachos de manera muy importante para lograr al menos, y en el mejor de los casos, un millón de euros por amistoso disputado.

Tras su papel en Brasil, los patrocinadores tampoco llaman a las puertas de la Federación sino más bien todo lo contrario. Firmas como Cepsa, Banesto, Nissan o Gillete han decidido cambiar de estrategia comercial y abandonar el patrocinio de La Roja a la espera de la vuelta del rendimiento deportivo que una vez logró poner sobre el campo. Tan sólo los incondicionales, como Seguros Pelayo, adidas, Iberdrola o Movistar, siguen al lado de una Selección que lucha por encontrar el rumbo perdido, un fiel grupo al que se une ahora la cervecera Cruzcampo.

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