• Tras las críticas recibida por Nike por su acuerdo con Justin Gatlin, la marca vuelve a recibir un importante mazazo para su imagen por el uso, por parte de Tyson Gay, otro atleta acusado de dopaje, de indumentaria de la firma de Oregon



Muy probablemente los dirigentes de una de las multinacionales de ropa deportiva más importantes del mundo no calibraron, en su oportuno momento, el coste que uno de sus acuerdos de patrocinio que más ha dado que hablar en la multinacional podría tener para la compañía, un coste que no se limita exclusivamente al aspecto económico sino que amenaza con llevarse por delante una importante parte de la reputación que la firma pudiera tener a nivel mundial.

Gatlin, el detonante



La más que atractiva tentación de convertirse en la firma patrocinadora del atleta que puede arrebatar el trono de rey de la velocidad al jamaicano Usain Bolt ha podido ser el principal desencadenante de una situación que puede acabar con una de las crisis de reputación más importantes en la historia de la multinacional Nike.

El caer en dicha tentación sería del todo legítimo, es más, sería hasta cierto punto un verdadero objetivo para cualquier firma de ropa deportiva con unas mínimas aspiraciones dentro del sector. Sin embargo, el asunto se torna complicado de entender cuando el atleta a patrocinar es uno de los deportistas que peor fama dentro del mundo del atletismo pueda tener por sus reincidentes (en dos ocasiones) casos de dopaje: el norteamericano Justin Gatlin.

El tema se torna casi injustificable cuando las razones que argumenta Nike, ante las críticas, para unirse al norteamericano es que en ambos casos de dopaje el atleta actuó completamente engañado e ignorando que estaba incurriendo en consumo de sustancias prohibídas. Las críticas se ciernen sobre una marca que ve como se le achaca de la imagen y el mensaje que con este patrocinio se puede estar transmitiendo a generaciones venideras, sobre no sólo por el hecho de ser doblemente sancionado; se da la circunstancia que Gatlin obtuvo desde su retorno, en el año 2010, unos resultados espectaculares, con la medalla de bronce en Londres 2012 y obteniendo cuatro de las cinco mejores marcas del año en 2014 en la prueba de los 100 metros lisos. Un bagaje impresionante sino fuera porque la sombra de la sospecha se cierne sobre él: Gatlin está obteniendo los mejores resultados de su carrera deportiva con 33 años.

Acusan a Nike de patrocinio encubierto a Tyson Gay



Pero no han quedado aquí las críticas a Nike. El acuerdo con Gatlin ha sido el detonante para que se abra toda una contienda contra una actitud de Nike que, cuanto menos, genera ciertas dudas en cuanto a la moralidad  y ética de ponerla en marcha. Para acabar de hundir un poco más si cabe su imagen en tan sólo una semana en el mundo del atletismo, Nike ha dado otro paso en falso del que trata de salir lo más airosamente posible que puede aunque sus explicaciones comiencen a ser objeto de crítica por el sector, que ve poco realistas los argumentos de Nike.

Nada más conocerse el acuerdo de Nike con Gatlin, todos los ojos se giraron hacia otro importante atleta que también ha sido objeto de una dura sanción por dopaje: Tyson Gay, hasta el momento de su dopaje un atleta adidas al que la marca alemana desterró de su portfolio nada más confirmarse su sanción. Gay ha vuelto a la competición y se le ha visto participar con ropa Nike, un hecho éste que rápidamente ha comenzado a depreciar aún más una ya maltrecha imagen de Nike en el atletismo.

Para tratar de justificar esta circunstancia, Nike ha justificado dicho suministro amparándose en que la firma no tiene nada que ver sino que todo habría sido una cesión de John Smith, el preparador de Gay y uno de los embajadores de Nike, que habría facilitado la indumentaria a Gay para competir. El argumento, como decimos, no acaba de convencer ni dentro ni fuera del sector.

Para muchos, el acuerdo de Nike con Gatlin ha sido un importante mazazo para la compañía. El acuerdo "encubierto" con Gay, un golpe mortal para la compañía que ve como en tan sólo una semana ha logrado tirar por los suelos toda su reputación a cambio de una notoriedad que le puede salir muy cara.

Participa y comenta esta noticia

 
Top