• La marca de bebidas energéticas amenaza con retirarse de la Fórmula 1 si continua el dominio intratable de los Mercedes y el ratio coste/beneficio de su inversión sigue cayendo



Ha tenido que transcurrir tan sólo un año desde que la escudería Red Bull dejara de imponer su ley en el mundo de la Fórmula 1 para que su principal patrocinador, la compañía de bebidas energéticas, ponga el grito en el cielo ante la FIA, a la que amenaza incluso con retirarse de la competición de continuar el nuevo escenario actual, en el que la que marca el paso es la escudería alemana Mercedes.

Cuatro años imponiendo su ley


Si hay un deporte en la actualidad donde el papel de los patrocinadores es sumamente importante, más que en ningún otro, ese es probablemente la Fórmula 1. Tal es así que los mismos son capaces de disponer qué pilotos se sientan en los monoplazas y quién no en base a los millones de euros que aportan a las escuderías en cuestión.

Esa enorme inversión que realizan en un deporte que mueve millones de aficionados por todo el mundo queda justificada, aparte de por ese poder que obtienen dentro de la entidad patrocinada, por lo que el hecho de estar presente en una escudería de la Fórmula 1 representa para sí a nivel de rentabilidad económica. Como muestra de ello, los datos aportados por el Banco de Santander en su día referente al patrocinio de la escudería Ferrari, que catalogaba como la inversión más rentable en la historia del patrocinio deportivo de la entidad, valorando un ratio de 3 a 1, con un retorno anual por su patrocinio le reporta al banco más de 220 millones de euros.

A Red Bull le aburre la Fórmula 1


Con estos antecedentes, el escenario vivido en la Fórmula 1 durante los años del reinado de la escudería Red Bull y Sebastian Vettel, que durante cuatro años impusieron su gobierno al resto de escuderías en el Gran Circo, ha generado un retorno en la marca de bebidas energéticas lo suficientemente rentable como para que su apuesta por este modelo de negocio y por este deporte haya ido en aumento.

Pero los cambios en el reglamento y la aparición de una escudería, Mercedes, capaz de adaptarse mucho mejor a los mismos, provocaron un importante cambio en el guión hasta entonces reinante y que reportaba millones de euros de tasa de retorno a Red Bull. Así, durante el último año el papel de claro dominador que había tenido la escudería austríaca ha pasado a ser desempeñado por Mercedes, que se impuso con claridad la temporada pasada, tanto en el campeonato de pilotos como en el de escuderías, un dominio que va camino de repetirse esta temporada. Y aquí es donde entra en juego el nuevo papel de Red Bull.

Así, el máximo responsable de Red Bull ha hecho llegar un comunicado a la FIA en el que amenaza a la organización, de manera literal, de continuar el dominio tan absoluto impuesto por Mercedes durante la temporada pasada y durante el primer Gran Premio de la presente. Así, Helmut Marko, asesor de la escudería Red Bull Racing, ha realizado unas declaraciones a la revista Auto Motor und Sport alemana en la que expone su disgusto por cómo se está dirigiendo la Fórmula 1 actual: "Lo más sano para la competición es que la FIA, dentro de la normativa, utilice mecanismos para equilibarla. Debería echarle un vistazo. En la cabeza siempre van dos coches en solitario y a los que están detrás les es imposible remontar. Consideramos la posibilidad de marcharnos si la relación coste/rentabilidad no es adecuada", señaló, unas afirmaciones que rápidamente han sido objeto de crítica a nivel interno desde la propia FIA recordándoles que la situación que ahora viven ellos es la que han vivido el resto de escuderías durante los años ganadores de Red Bull.

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